Según el Registro Nacional de Barrios Populares, en Mendoza hay más de 250 barrios populares. En esos barrios viven más de 200 mil personas con muchas necesidades. Hay un grupo de jóvenes mendocinos que buscan articular las necesidades de estas personas con entes que posean los recursos que estas personas carecen.

// Mira también: Tayesnén, un grupo mendocino que trabaja por el acceso a la lectura para todas las personas

Estos jóvenes solidarios agrupados se denominan “Generando Puentes” y trabajan en los barrios populares mendocinos desde el 2017.

El Registro Nacional considera “barrio popular” a los barrios vulnerables en los que viven al menos 8 familias agrupadas o contiguas; y donde más de la mitad de la población no cuenta con título de propiedad del suelo ni acceso regular a dos, o más, de los servicios básicos como agua, luz y cloacas.

Los chicos de Generando Puentes pudieron observar la situación que las personas de los barrios populares viven a diario, por lo que decidieron involucrarse para ayudar. La idea nació entre tres jóvenes y hoy son muchos más trabajando.

El grupo Generando Puentes es una iniciativa social en los barrios populares de Mendoza, que buscan lograr una realidad más justa en estas comunidades.Gentileza.

Generando Puentes, articulando

“Nos dimos cuenta que en los barrios populares, lo que hacía falta era un empujoncito hacia la organización barrial o de articular, ver como estaban aislados ellos de las empresas y las empresas aislados de sus necesidades. Queríamos conectar estos”, comentó Wenlesdy a Vía Mendoza, quien es una de las fundadoras del grupo.

Con esa idea nació el grupo Generando Puentes, enfocado a los barrios populares de Mendoza. El proyecto solidario comenzó en dos barrios guaymallinos, Luz de Vida y Castro. Actualmente trabajan con 7 barrios de los departamentos de Guaymallén, Las Heras y Godoy Cruz.

Su mayor trabajo en Generando Puentes es estar y acompañar en estos barrios. “Siempre trabajando desde abajo hacía arriba, en función de lo que esté necesitando el barrio”, expresó Wenlesdy.

Realizan actividades de murga y fútbol, para contener a los chicos.Gentileza.

Se acompaña logrando conseguir los recursos que puedan suplir las necesidades de estas personas, pero también se hace mediante la organización de actividades barriales, enfocadas según edades.

Para los niños se realizan actividades de murga, fútbol y apoyo escolar. Para los adultos, una vez al mes realizan unidades productivas como la creación de salsas o mermeladas, para que la gente del barrio pueda aprender para vender y tener otro recurso con eso.

También se trabaja hacía la organización barrial, enseñando a los vecinos de la comunidad lograr un habitad digno y que sepan conocer bien sus derechos societales.

Realizan actividades de murga y fútbol, para contener a los chicos.Gentileza.

La idea es que siempre estemos articulando con otras organizaciones o personas que quieran colaborar y que tenga ese recurso aislado y que nosotros podamos articularlo al barrio”, explicó la joven mendocina.

Por ese motivo, desde el grupo trabajan mucho con los merenderos, para hacerles llegar el alimento a esos niños más carentes. También lograron la colaboración de pequeños donantes y de diversos instituciones gubernamentales, como el departamento de Niñez de Provincia.

Los cambios que los animan a seguir

Wenlesdy señaló que trabajar con los barrios populares suele ser duro. Hay muchas dinámicas sociales que van, vienen y las historias de vida de las personas que residen en esas zonas son conmovedoras.

Sin embargo, la joven cuenta que con el grupo muchas veces pueden observar los pequeños cambios del trabajo provocado que realizan. “Es muy conmovedor ver esos cambios chiquitos en los chicos, ver como algunos van aprendiendo a leer y como asisten contentos a las actividades”, expresó Wenlesdy.

EL grupo trabaja en 7 barrios populares de Mendoza.Gentileza.

Los cambios también se pueden ver en las estructuras del barrio, como van avanzando hacía la organización barrial. Cuando las personas residentes de un barrio comienzan a asumir las responsabilidades dentro de una comunidad y buscan aprender a articular por ellos mismos, se dan cuenta que su trabajo no es en vano.

Ahí es donde vale la pena todo”, indicó Wenlesdy, recordando vivencias que experimentó con Generando Puentes. Ella invita a quienes quieran participar del grupo, a sumarse al voluntariado que realizan en los barrios. También pide la donación de quienes puedan hacerlo, mesas, sillas o materiales deportivos serían las cosas que más están necesitando. La donación de alimentos es una necesidad constante.

// Mira también: Hijos y nietos de ferroviarios trabajan en la recuperación y puesta en valor del Ferrocarril Trasandino

Para sumarse al equipo de voluntariado de Generando Puentes o donar algún elemento al grupo, pueden comunicarse a través de la página de Instagram.