Fernanda es mendocina, trabaja por su cuenta en la fabricación y venta uniformes de salud y hace dos meses debe lidiar -además de con las cosas cotidianas y que marcan su siempre agitada rutina- con una situación que es un dolor de cabeza cada vez más común entre los argentinos: la búsqueda de una casa para alquilar.

En la familia son 3: ella, su hijo Tiziano (19) y Teo. Y, aunque parezca mentira, es este último quien mayor resistencia y reparos suele encontrar por parte de los propietarios e inmobiliarias cuando consultan por disponibilidad o por alguna propiedad que les interese.

Y es que Teo es un perro golden, de un año y medio y quien -lamentablemente- suele convertirse en el mayor obstáculo de la familia cuando retoman la búsqueda.

Por esto mismo es que, ya cansada de rebotar (por este y otros motivos), Fernanda confeccionó un original flyer que compartió en sus redes sociales y en medio de su desesperada búsqueda.

“Busco alquiler. Casa o dúplex. Que acepten al perro de la foto. Zona Capital, Godoy Cruz o Guaymallén. Mínimo, 2 dormitorios. Con jardín o patio. Cuento con 1 garante propietario y 2 con bonos de sueldo”, escribió la mendocina, e incluyó su número de teléfono. Y en la parte superior de la nota se ve una simpática y enternecedora foto del buen Teo, sonriente.

La original y desesperada forma en que una mendocina busca alquiler donde acepten a su perro. Foto: Gentileza.

“Hace dos meses que estoy buscando alquiler y no voy a regalar a mi perro, ¡es mi familia!”, resume con desesperación y dejos de resignación la mujer, quien además enumera la cantidad de trabas y exigencias ilógicas que se suelen pedir al momento de intentar conseguir alquiler.

No se trata de un caso puntual o una situación excepcional para ella, sino que es el común denominador para quienes se martirizan buscando un lugar donde vivir.

“Yo soy monotributista y tengo mi negocio hace 7 años. Pero cuando buscás alquiler, te aclaran que no aceptan mascotas ni niños. Además te aclaran que no alquilan a monotributista (pareciera ser prácticamente un crimen serlo), ni a jubilados ni a responsables inscriptos. Piden de 85.000 pesos para arriba con jardín y patio, y estamos hablando de una casa vieja. ¡No sé quiénes quieren que los alquilen! Porque las personas que cumplen con esos requisitos, por lo general son familias numerosas y que -por ejemplo- tienen niños o perros”, se lamenta Fernanda.

El drama de la ley de alquileres

Fernanda, como cientos de miles (y hasta millones) de argentinos padece las consecuencias de la poco práctica Ley de Alquileres que fue aprobada hace ya algunos años y que está en tratativas de ser derogada y reemplazada por una nueva.

“Cuando la aprobaron, dijeron que beneficiaba al inquilino. ¡Pero no lo beneficia en nada! Porque justamente por las condiciones que tiene la ley, no hay oferta. Los propietarios no quieren alquilar sus casas y hay una mayor demanda. Entonces, los dueños que alquilan piden cosas impensadas”, se lamenta.

Siendo empática e intentando ponerse en el lugar de los dueños, la mendocina que busca un alquiler donde acepten a su compañero canino entiende que hay perros que pueden romper casas y otros objetos. Pero ella aclara que Teo, su Teo, no rompe nada y ni siquiera es molesto con sus ladridos.

La original y desesperada forma en que una mendocina busca alquiler donde acepten a su perro. Foto: Gentileza

“Entiendo a los propietarios, debe haber mil casos de gente que le alquiló a gente con perros o con niños y les destrozaron las viviendas. Todo eso lo recontra súper entiendo. Ahora, de ahí a que te pidan cosas increíbles como seguro de caución, contra incendios, garantes con bonos de sueldo que tripliquen el canon de la vivienda. Hay casas donde hasta te piden señas o dinero por adelantado para hacer arreglos antes de que te puedas ir a vivir vos”, agrega Fernanda. Y en su voz se cuela un tono que connota lo ilógico de la situación que está describiendo.

No hay oferta, la demanda es tan grande que no se puede renovar en un lugar cuando se renueva el alquiler. Y uno o una tampoco se puede ir a otro lado, justamente por todas las cosas que se piden”, resalta Fernanda.

Además de compartirlo en el flyer, Fer pasa su teléfono por si alguien alquila una casa con las condiciones que necesita (excluyente el detalle de que acepten al golden Teo en el lugar) o por si alguien conoce a quien pueda tener en renta una propiedad. Ante cualquier novedad, hay que comunicarse con Fernanda al 2612477364.