El mundo de Tik Tok es tan amplio que podemos encontrar desde recetas de cocina, hasta un mendocino contando historias de terror de Mendoza. Se trata de una cuenta que comparte contenido turístico sobre la provincia, pero también algunas curiosidades, como leyendas populares.

En el perfil de Tik Tok @visitamendoza, los usuarios de esta red pueden encontrar reseñas de hamburgueserías, cafeterías, boliches, lugares turísticos para visitar, información sobre escuelas e historias aterradoras.

Y precisamente por esto último, el joven que administra la cuenta se volvió viral. Fue al contar la terrorífica leyenda de “Las 7 puertas del infierno”, las que se ubican en diferentes sitios de la provincia.

“Se dice que estas puertas son confusas y aterradoras. Nadie tiene claro por qué están ahí o qué sentido tienen, pero están desde tiempos inmemorables”, comienza el relato del joven, que luego dio la ubicación de cada una de ellas.

La primera de las puertas está ubicada en la iglesia de los Jesuitas, en el corazón de Mendoza, la segunda en el baño del café Vía Veneto, la tercera en la galería Tonsa, en el segundo piso donde hay un viejo cine abandonado.

Luego, comentó que la cuarta está sobre las escaleras del Pasaje San Martín: “Una puerta que sin lugar a dudas causa escalofríos solo de verla”.

En la galería Copacabana está la quinta, en un lugar extraño y “espeluznante”, la que está clausurada para cualquiera que desee atravesarla, según comenta el joven. En tanto que la sexta está en la galería Ruffo y es una de las puertas “más confusas y aterradoras de todas”.

La séptima y última está en el parque General San Martín, precisamente en el centro y junto al lago. “En ella hay un símbolo de corazón, símbolo sagrado de la lucha de los jesuitas contra las puertas”, indicó.

La mansión embrujada de los Portones del Parque San Martín

Pero la de las puertas del infierno no fue la única que compartió, sino también una historia un poco más conocida que tiene que ver con una mansión que está frente a los portones del parque y aseguran que está embrujada.

Esta mansión perteneció a don Angelino Arenas, un poderoso terrateniente de fines del siglo XIX. “Cuenta la leyenda que Don Angelino no tuvo problemas de pactar con el mismísimo diablo para obtener riquezas materiales”, comentó el joven.

En esa misma línea, comentó que el hombre había vendido su alma al maligno a muy buen precio. Tal es así que compró media provincia y aún hoy existen campos a su nombre.

Angelino tuvo 10 hijas mujeres, una “desgracia” para esa época porque no dejaba descendientes varones. Ante esta situación, optó por elegir las parejas de las niñas.

Los descendientes cuentan que la mansión solía ser muy oscura y sobre el piso flotaba una niebla azulada y densa. En las habitaciones solían verse serpientes enroscadas a las patas de las camas o cruzando los pasillos.

Pero cuando Angelino y su esposa murieron, ningún heredero quiso hacerse cargo de la mansión y después de tantos años de abandono, hoy puede verse restaurada desde afuera, pero no se la puede visitar.