La vuelta a las escuelas ha demostrado el interés de los alumnos por estar en las aulas con una escasa a nula inasistencia. Los niños y jóvenes que durante el 2020 sufrieron los problemas de no contar con conectividad están recuperando el terreno perdido. Como corolario, las relaciones que tanto fueron afectadas durante el aislamiento el año pasado, volvieron lentamente a su cauce normal.

“Todo el sistema sabe que la presencialidad es muy importante porque no sabemos cómo será el futuro. Pero hay alegría y es un sentimiento que compartimos los docentes, los estudiantes y los funcionarios”, dijo Graciela Orelogio, subsecretaria de Educación de la Dirección General de Escuelas (DGE)

Respecto de la aplicación de la tecnología en las escuelas con el regreso a las aulas, la subsecretaria de Educación comentó que este año la virtud de la presencialidad es que los chicos pueden bajar en la escuela el PDF con el material educativo y luego llevarlo en sus celulares. Otros, que no tienen tantos recursos tecnológicos, pueden imprimir el material en la escuela con fondos creados para este fin y de esta manera no se pierde el contacto del chico con la institución.

Para la funcionaria de la DGE la presencialidad ha mostrado en este primer mes que hay poca inasistencia, tanto de estudiantes como de docentes.

“Hay poca inasistencia de los chicos salvo con los casos sospechosos y con los que deben realizar aislamiento. Pero los chicos están yendo a la escuela; hay poca inasistencia docente, no hay grandes pedidos de licencia más allá de los que se enferman o pasan a aislamiento por caso sospechoso o contacto directo con caso sospechoso”, señaló Orelogio.

“Es desgastante, lo sabemos, pero como evaluación entre el costo y beneficio sabemos que termina valiendo la pena la presencialidad. Los chicos con trayectorias débiles, por ejemplo, han recuperado mucho de lo que no pudieron hacer el año pasado”, agregó.

De todas maneras, Orelogio reconoció que en la secundaria cuesta más el cumplimiento. “Son adolescentes y a las reglas hay que transgredirlas; todos tuvimos esa edad. Cuesta el mantenimiento del protocolo pero así y todo funciona. Para mí es positivo total y absolutamente”, dijo.

Un cambio en las relaciones

La subsecretaria de Educación, Graciela Orelogio, comentó que en los primeros años costó que los estudiantes establecieran relaciones interpersonales, sobre todo por el poco contacto que tuvieron el año pasado. “Vimos alegría en el trato de los docentes con los estudiantes, pero costó que los más chicos hablaran con sus compañeros. Sobre todo en los primeros años y en la sala de 5 años. En segundo grado fue similar”, apuntó.

También pasó con los estudiantes de primero porque no hicieron adaptación al formato primaria y porque pasaron de sala de 4 directamente a la escuela primaria. “Costó más durante los primeros días”, remarcó la funcionaria.

En tanto, para la secundaria dijo que los primeros años tuvieron la oportunidad de realizar ambientaciones y que en esos casos llegaron a la escuela a restablecer el vínculo y el primer día de clases ya tenían algún contacto entre ellos, o el preceptor ya había hecho un grupo de WhatsApp, por ejemplo. “Tuvieron días que vinieron bien porque fue mucho más conocer el edificio y contaron las experiencias de la pandemia para poner en común cómo habían pasado el año en pandemia”, cerró Orelogio.

Volver a los inconvenientes

La funcionaria de la DGE señaló que, creen que no va a haber un regreso a fase 1, entendido como un cierre total y absoluto de todo. De todas maneras, están mejorando el wifi en las escuelas porque eso va a permitir que los estudiantes sigan manteniendo esos puntos para poder acercarse sin amontonarse y cumpliendo los protocolos con escolaridad no presencial.

“La conectividad es un tema que todo lo que se diga hoy tal vez mañana no esté.  Vamos trabajando día a día con las escuelas y donde no haya conectividad vamos a asegurarnos de que el material llegue en papel”, advirtió.

Este texto fue publicado originalmente por Los Andes. Se reproduce aquí con la autorización correspondiente.