Día de la Memoria: la historia de una hija apropiada en la última dictadura cívico-militar

Claudia Fernández pudo reencontrarse con su mamá biológica  y su identidad luego de 37 años.
Claudia Fernández pudo reencontrarse con su mamá biológica y su identidad luego de 37 años.

Para conmemorar el Día de Memoria por la Verdad y la Justicia, Claudia Fernández contó su historía de búsqueda y recuperación de su identidad.

Claudia Fernández fue una hija apropiada en el 83′, de la mano de un padre policía con amigos en lugares altos y una madre que fue presa reiteradas veces por sus actos “subversivos” en el hogar. Este Día de Memoria por la Verdad y la Justicia recordamos su historia.

Han pasado 46 años de la autodenominada “Proceso de Reorganización Nacional”, que fue la última dictadura cívico militar en Argentina. Este golpe de estado se caracterizó por la desaparición y asesinato de miles de personas y la apropiación de bebes e hijos, por lo que cada 24 de marzo se recuerda a las víctimas que esta dictadura cobró.

Entre las víctimas se encuentran personas que aún están en la búsqueda de su identidad. Son pocos los afortunados que lograron encontrar quiénes son realmente y cada año, sus historias surgen.

Desde Vía Mendoza dialogamos con Claudia y brindó más detalles de su historía de búsqueda y recuperación de su identidad.

Otra historia de un bebe apropiado de la última dictadura cívico-militar

Se estiman que 500 bebes e hijos fueron secuestrados, desaparecidos y apropiados ilegalmente por nuevas familias entre los años 1976 y 1983. Claudia Fernandez fue uno de ellos.

Claudia contó que su padre biológico fue policía durante la última dictadura y aprovechó de su poder en reiteradas oportunidades. Su familia biológica consistía en su padre, madre y hermano. En 1983 su madre biológica descubrió que su marido llevaba una vida paralela con otra familia.

Ese descubrimiento desató discusiones y violencia, a tal punto que su madre decidió denunciarlo y se fue de su casa. “Como él trabajaba en la policía y con un juez importante, cuando se estaba yendo de la casa la detienen y le quitan los niños. Mi padre alegaba que mi hermano no era hijo suyo, por lo que solamente yo quedé con el”, recordó Claudia.

Claudia quedó bajo el cuidado de los padres de su papa y no permitían que su madre estuviera con ella. Su padre biológico caratulaba los comportamientos de su madre como subversivos, por lo que cada vez que su madre llegaba a la casa donde ella estaba, la detenían inmediatamente.

Al no aguantar más la situación, su padre la otorgó en adopción o lo que en esa época llamaban adopción. “Prácticamente fui vendida, hay cheques que avalan que no fue una adopción común”, detalló Claudia.

Todo el proceso sucedió sin el conocimiento de su mama: “Mi mamá estaba presa en el momento. Cada vez que ella intentó buscarme la metían presa. Dejó de hacerlo porque corría peligro mi hermano”.

Recuerdos y una identidad que no encajaba

Claudia señaló que en su infancia tuvo por mucho tiempo un sueño recurrente con memorias de su hermano biológico. Eso, a sus siete años, la llevó a comenzar a preguntar por ese hermano. Pero le negaban rotundamente su existencia.

Claudia junto a su hermano mayor. Fue su sueño con el que la impulsó a buscar su identidad.
Claudia junto a su hermano mayor. Fue su sueño con el que la impulsó a buscar su identidad.

Fue una amiga que la ayudó a destapar la verdad. “Una amiga me dijo que a mí me habían llevado a esa casa cuando yo tenía 5 años, ella preguntó y juntas descubrimos la mentira”, precisó Claudia.

Sin embargo, su familia adoptiva seguía negando sus cuestionamientos. A sus 11 años comenzó con crisis nerviosas por su falta de identidad, lo que implicó que la comenzaran a medicar. Sin embargo, ella tiene presente no aceptar su medicación. Por cansancio, logró que sus padres le declarasen la verdad.

Al cumplir mayoría de edad, Claudia pudo acceder a su partida de nacimiento verdadera en base de descubrir errores en la partida falsa. Sin embargo, encontrar el documento verdadero fue casi un callejón sin salida.

Allí comenzó su búsqueda rigurosa, se contactó con todas las organizaciones que ayudaban a víctimas de la última dictadura cívico militar: Abuelas de Plaza de Mayo Mendoza, Colectivo Mendoza por la Verdad, y la red de identidad biológica.

El encuentro 37 años después

Su mamá nunca la dejó de buscar. Ella formó una nueva familia y con la ayuda de su hermana siguió buscando a Claudia. Con el tiempo, la madre de Claudia localizó a su ex marido en Buenos Aires, quien le expresó que Claudia vivía con una tía en Tucumán.

Con ese dato, la buscaron por Tucumán, Córdoba, Buenos Aires, Salta pero sin hallarla. Fue mediante la página de Facebook ¿Dónde Estas? que se encontraron. Pero no fue con el nombre de Claudia, ya que cuando fue apropiada, recibió un nuevo apellido.

“Busqué en esa página los nombres de mis padres biológicos. Lo publique y así me encontró mi hermana”, detalló Claudia. Al fin se habían encontrado luego de 37 años.

“Mi búsqueda había terminado, aunque en realidad recién comenzaba. Todavía estoy recopilando datos para poder cerrar la historia”, dijo Claudia.

Su familia la mantenía presente con el recuerdo. Señala que su sobrina (en la foto bajo el corazón) lleva su nombre en su honor para nunca olvidarla y seguir con la búsqueda.
Su familia la mantenía presente con el recuerdo. Señala que su sobrina (en la foto bajo el corazón) lleva su nombre en su honor para nunca olvidarla y seguir con la búsqueda.

Tristemente, en la actualidad no mantiene contacto con la familia que la crió: “Me dolió que nunca quisieron decirme la verdad y que siempre mintieron, hasta el día de hoy cuenta una historia diferente. Cuando me casé, mi mamá adoptiva me dio los papeles de adopción, y con eso sentí que se deshizo de mí”.

El significado del Día de la Memoria por la Verdad y Justicia para Claudia

Muy emotivamente, Claudia expresó lo que representa cada 24 de marzo para ella: “Es la puerta para que tantos hijos busquemos nuestra verdad. Es el día en que todos los hijos gritamos para que nuestras familias puedan encontrarnos”.

El día del reencuentro con su mamá biológica.
El día del reencuentro con su mamá biológica.