En la emisión del martes a la noche de La Voz Argentina, Soledad Pastorutti contó que la reina de la Vendimia de San Martín durmió en su cama. Esa anécdota ocurrió en 2009, cuando la soberana mendocina Candela Carrasco fue invitada a participar de la Fiesta Nacional de la Soja que se realiza en Arequito.

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“La Sole” recurrió al chascarrillo para convencer a Marcos Olaguibet de elegir su equipo. Es que el joven de 27 años, tatuador y skater, que participó de las audiciones a ciegas, es oriundo del departamento General San Martín, el mismo del este mendocino al que representó Candela Carrasco cuando se consagró Reina Nacional de la Vendimia hace doce años.

En octubre de 2009, la soberana mendocina fue invitada a la edición 32 de la Fiesta Nacional de la Soja en Arequito. Candela junto a su coordinadora Alejandra Gamboa fueron alojadas por la familia Pastorutti y ocuparon la habitación de las famosas hermanas.

La sanmartiniana Viviana Carcereri, Reina Nacional 1992.

Pero Candela no fue la única que se hospedó en la casa de Soledad. Antes, otra sanmartiniana, Viviana Carcereri -Reina Nacional de la Vendimia 1992, la cuarta que llegó al trono desde su departamento- descansó en el dormitorio de la folclorista.

Y en 1989, también la lujanina Claudia Viademonte fue invitada como reina vendimial y alojada -junto a Gamboa- por los Pastorutti. “Entonces, la Sole tenía 8 años y Nati, 6″, recordó Gamboa. Si bien las hermanitas aún no estaban consagradas como artistas famosas (eso vendría en el ‘96) ya abrazaban su pasión por la música.

Hospitalidad del pueblo

A diferencia la Fiesta Nacional de la Vendimia que toda la organización y contrataciones corren por cuenta del gobierno provincial, Alejandra Gamboa señala que las fiestas del Litoral argentino se hacen con ayuda mutua “de quien organiza la fiesta que es el pueblo con subsidios de los gobiernos”.

Por ello, era habitual que las reinas invitadas fueran alojadas en las casas de las familias organizadoras. “En el Litoral, la Fiesta Nacional del Inmigrante en Oberá (Misiones), de la Frutilla en Concordia, de la Soja en Arequito tenían por costumbre no usar hoteles”, especifica la coordinadora de las reinas nacionales y aclara que el papa de Soledad, Omar Pastorutti, era el presidente de la organización de la Fiesta de la Soja.

En la Fiesta Nacional del Inmigrante, por ejemplo, cuando Gamboa acompañó a Paola Sigal -Reina de la Ciudad de Mendoza 1997- porque la soberana nacional tenía otro compromiso fueron hospedadas en la casa de la mamá de la modelo Ingrid Grudke.

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“Cada colectividad ponía dos o tres habitaciones y así se podía invitar a todo el mundo”, apunta Gamboa que no duda en calificar a los Pastorutti como “gente muy macanuda”.