Una joven de 13 años tendrá que declarar por tercera vez y contar los abusos que sufría por parte de su padre hace diez años.

La causa se inició a mediados de 2009 cuando esta chica tenía entre 2 y 3 años. La menor, en ese entonces, le comentó a su madre que su padre biológico la tocaba en sus partes íntimas y hasta incluso eyaculaba sobre su cuerpo.

Se realizó la denuncia, el hombre fue detenido y 2 años más tarde fue a juicio y terminó absuelto por la Primera Cámara de Crimen. Los jueces desestimaron las valoraciones de la Cámara Gesell, la instancia en donde la menor declaró y ratificó los abusos que sufrió. Tampoco valoraron cuando la menor volvió a declarar en un juicio, en este caso fue por cuestiones técnicas. Ahora, tanto el fiscal como los abogados querellantes, apelaron esa sentencia absolutoria 6 años después.

El año pasado, la Suprema Corte anuló el juicio y recién a mediados de octubre de este año se volvió a juzgar a este hombre, que se vuelve a sentar en el banquillo de acusados, y arriesga una pena entre 8 y 20 años de cárcel por abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el vinculo.