Un extraño episodio de violencia de género tuvo como escenario un viaje que inició en Mar del Plata y terminó en Santa Clara. Todo comenzó con una discusión dentro de un micro de larga distancia y terminó en la cárcel de Batán.

El agresor quiso denunciar por violencia a su pareja y como prueba mostraba heridas autoinfligidas que él mismo había saturado con hilo y aguja.

Pasajeros de un ómnibus de la empresa Plus Mar, que había partido desde Mar del Plata hacia Buenos Aires, denunciaron una discusión con fuerte contenido de violencia entre un hombre de 57 años y una mujer de 35. En su parada en la Terminal de Santa Clara, ambos fueron bajados de la unidad por efectivos de la policía comunal de Mar Chiquita.

Se trata de una pareja que habrían concurrido a la ciudad con fines reconciliatorios. No obstante el llamado al 911 ingresó por la discusión de ambos dentro del ómnibus, donde en primera instancia el hombre refería que la mujer lo había lesionado, exhibiendo lesiones que a la postre se establece que eran de vieja data.

El agresor quiso denunciar por violencia a su pareja y como prueba mostraba heridas autoinfligidas que él mismo había saturado con hilo y aguja.

Efectivamente tras las pesquisas se logró dilucidar que días anteriores el sujeto se había autolesionado y que la mujer era víctima de malos tratos y amenazas, y que la reconciliación no había sido fructífera.

Como dato significativo se verifica que una de las heridas del individuo había sido suturada por el mismo con hilo y aguja en forma casera.

El agresor quiso denunciar por violencia a su pareja y como prueba mostraba heridas autoinfligidas que él mismo había saturado con hilo y aguja.

Es así que el titular de la Fiscalía de Flagrancia, Dr. De Marco ordenó la detención del sujeto y la imputación del delito de “Amenazas”. Posteriormente dispuso su traslado a la Unidad Penal N°44 de la Cárcel de Batán.