Tal como lo viene informando Vía Malvinas, los ilegales habitantes británicos de nuestras islas, y las fuerzas militares desplegadas, realizaron ejercicios de entrenamiento. En ellos, se vio parte del material bélico de las Fuerzas Británicas para las Islas del Atlántico Sur (BFSAI, por sus siglas en inglés), de las Fuerzas de Defensa en las Islas Malvinas (FIDF, por sus siglas en inglés) y de la Unidad de Apoyo Policial del Servicio Conjunto (JSPSU, por sus siglas en inglés).

El ejercicio "Cape Bayonet", sin dudas fue el más grande, ya que incluyó fuerzas militares y civiles voluntarios, quienes se entrenan para manipular armas y vehículos de guerra.facebook FIDF

Por esta causa, el gobierno de la provincia de Tierra del Fuego hizo saber su repudio. El Gobierno Nacional, hizo lo propio a través de un comunicado que emitió la Cancillería, donde resaltaban un enérgico rechazo a la realización de ejercicios militares en las Islas Malvinas por parte del Reino Unido.

En este sentido, el Gobierno Nacional coincidió con lo expresado por el Gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, donde afirma que estas prácticas se deben a la arrogancia británica de no oír los llamamientos a las Resoluciones que aún están vigentes, emanadas por Naciones Unidas y otros organismos internacionales.

Tanto Gustavo Melella, como Felipe Solá, coincidieron en lo expresado ante la arrogancia británica.

El Ministerio de Relaciones Exteriores a cargo de Felipe Solá informó que, el Gobierno argentino, “ha tomado conocimiento de que, durante los últimos días el Reino Unido ha realizado, una vez más, ejercicios militares en las Islas Malvinas”. Desde la cartera advirtieron que la realización de ejercicios militares viola la Resolución 31/49 de la Asamblea General de Naciones Unidas, la cual detalla la “abstención de adoptar decisiones unilaterales que entrañen la introducción de modificaciones en la situación mientras las Islas están atravesando por el proceso de negociación por ella recomendado”.

Asimismo, sostuvieron que, la presencia militar contradice también la Resolución 41/11 de la Asamblea General, Zona de Paz y Cooperación en el Atlántico Sur, que “exhorta a los Estados de todas las demás regiones, en especial a los Estados militarmente importantes, a que respeten escrupulosamente la región del Atlántico Sur como zona de paz y cooperación, en particular mediante la reducción y eventual eliminación de su presencia militar en dicha región”.

La zona del Atlántico Sur que está en disputa, es escenario del despliegue militar británico.

En otro de sus párrafos consideró que “la República Argentina, a través de la Cancillería y la Secretaría de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, rechaza en los términos más contundentes la realización de estas maniobras militares en territorio argentino ilegítimamente ocupado”. E insistió en que las maniobras constituyen “una injustificada demostración de fuerza” y un “deliberado apartamiento de los llamamientos de las numerosas resoluciones de las Naciones Unidas y de otros organismos internacionales”. Esos llamamientos, remarcó el Ministerio, instan a la Argentina y al Reino Unido a “reanudar las negociaciones, a fin de encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía que involucra a ambos países en la Cuestión de las Islas Malvinas”.

El Gobierno argentino reafirma, una vez más, su soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes que forman parte integrante del territorio nacional de la República Argentina”, indicó Solá.