Una lancha patrullera de río, cruzó el mar y con sus hombres luchó contra modernos aviones de combate.


Siempre que hablamos de la Guerra de Malvinas, hablamos de las Fuerzas Armadas y lo primero que se nos viene en mente es la figura de un soldado de Ejército, un piloto de la Fuerza Aérea o un marino de la Armada, pero lo cierto es que las Fuerzas de Seguridad, tal como las conocemos, también participaron y tuvieron un rol protagónico dentro del Teatro de Operaciones, como es el caso de los marinos de la Prefectura Naval Argentina (PNA) que sirvieron con sus medios y personal.

Lancha Patrullera “Río Iguazú” clase Z-28 oficialmente incorporada el 4 de julio de 1980.

En particular de esta gesta, en la PNA  recuerda el ataque a la Lancha Guardacostas “Río Iguazú” (GC-83) y al Cabo primero (post mortem) Julio Omar Benítez. Su paso a la inmortalidad no fue en vano, ni pasó desapercibido, ya que fue en pleno combate mientras cumplían una misión logística. La lancha debía trasladar personal y material del Ejército Argentino desde Puerto Argentino hasta Puerto Darwin, en proximidades de Pradera del Ganso.

PAC de Sea Harrier atacaron a la Lancha “Río Iguazú” averiandola gravemente en la popa, proporcionandole una baja y varios heridos.

Durante la navegación por en cercanías de la Isla León Marino, recibieron ataques de una patrulla aérea de combate (PAC) formada por aviones Sea Harrier. En ese momento, se dispusieron a defender la unidad y Benítez tomó el control de la ametralladora calibre 12,7 mm de proa. Durante el enfrentamiento recibieron fuego de metralla dejando como saldo la muerte de Benítez y heridas en sus compañeros de pieza: Oficial principal Oscar González Gabino, Ayudante de 3° Juan José Baccaro y el Cabo 2° Carlos Bengochea.

Los marios de la PNA lucharon valientemente contra el ataque británico y amén de su diferencia de armamentos, lograron derribar un avión.

Ante el evidente escenario y viendo que la amenaza continuaba, el Cabo 2° José Raúl Ibañez tomó el lugar de Benítez y abrió fuego sobre el avión enemigo. Su acción valió la pena, dado que los disparos de defensa impactaron contra el avión y este fue perdiendo altura hasta introducirse en las frías aguas malvinenses.

Los homenajes a los tripulantes del la Lancha “Río Iguazú” y en especial al Cbo 1° Benítez se reiteran cada 22 de mayo.

Con la lancha en pésimas condiciones de navegabilidad y bajo las órdenes del comandante, Eduardo Olmedo, la lancha “Río Iguazú” embicó sobre la costa y los tripulantes desembarcaron en la isla. Luego todos los tripulantes fueron evacuados por helicópteros de la Fuerza Aérea y llevados a Puerto Darwin. El 24 de mayo despidieron y sepultaron a Benítez en esas tierras para que descanse en paz.

Los homenajes a los tripulantes del la Lancha “Río Iguazú” y en especial al Cbo 1° Benítez se reiteran cada 22 de mayo.

La Lancha y su rol en misión de extracción y rescate

Un día antes del ataque a la “Río Iguazú”, miembros de la Agrupación de Comandos Anfibios de la Infantería de Marina, habían ido a cumplir una misión en la Isla de los Leones Marinos, donde se apreciaba que había una base de helicópteros. “Nos enviaron a la patrulla de comandos a cumplir la misión de detectar y destruir. Asique para el traslado nos fuimos en la lancha “Río Iguazú”, navegamos toda la noche y a las 05.00 horas desembarcamos, hicimos el trabajo que teníamos que hacer y a las 17.00hs nos recuperaron”, dijo el VGM Ramón López Comando Anfibio quien operó en esa misión.

Ramón López (derecha) fue uno de los Comandos Anfibios que realizó varias incursiones en las Islas junto a sus compañeros. Entre ellas navegó en la Lancha “Río Iguazú” y compartió momentos con el Cabo 1° Benítez.

“Cuando nos recuperan a las 17.00 horas, subo a la lancha y hablo con uno de los tripulantes. Veo un hombre joven en la planchada y le pregunto ‘dónde es el lugar más seguro del barco en caso de ataque de avión’ y me dijo ‘el centro del barco señor, la sala de máquinas’, pero me dice ‘yo me voy a quedar en la ametralladora’ Ese gesto me gustó mucho, era un hombre joven que ya tenía decidido lo que iba a hacer en caso de ataque de avión, asique me quedé con él“, relató López.

Ramón Lopez cuenta su testimonio a bordo de la Lancha “Río Iguazú”.

López remarcó la juventud de aquel marino “Yo tenía 32 años y este hombre no tenía ni 20 años a mi parecer, conociendo a los soldados del servicio militar. Me quedo charlando con él y terminamos haciendo cosas, limpiando las armas, ajustándolas; teníamos 2 fusiles a mano. Yo tenía hambre, porque los Comandos nunca llevamos comida, llevamos municiones en lugar de llevar comida. Él tenía un paquete de galletitas, una lata de paté y compartimos eso, y nos pusimos a charlar”, relató Ramón e hizo hincapié en el acento de ese marino, dado que le resultaba familiar, ya que Ramón López es correntino y la tonada de aquel marino era cercana a sus pagos.

Ceremonia homenaje a los tripulantes de la Lancha “Río Iguazú”.

“Navegamos un largo trecho, 22.00 horas llegamos a Puerto Argentino y ahí nos despedimos. Bajamos y ellos al otro día, al amanecer salieron con los cañones de 105 y un grupo del Ejército Argentino y cuando amaneció fue atacado por 2 Sea Harrier y este hombre se defiende con su ametralladora, y muere colgado a su ametralladora”, relató Ramón y continuó “Bajan a uno de los Sea Harrier y el otro se va. Gracias a esta acción, ellos pueden sobrevivir. El capitán Olmedo que después, con los años lo conocí y es un amigo que hoy conservo, embicó la embarcación para poder salvar a la tripulación”, relató López. Desde esos días, siempre que puede, le rinde homenaje a Benítez, a los prefectos que le salvaron la vida, porque en su relato, López contó que Olmedo tenía la orden de replegarse y dejar a los comandos en Isla de los leones marinos y no lo hicieron.

Lancha “Río Iguazú” embicada en las costas de Islas León Marino.

“Con los años me enteré de que le habían ordenado al comandante ‘replegarse’, cuando él pide directivas con respecto a nosotros. Le ordenan volver a Puerto Argentino y este hombre se dio cuenta que, si nos dejaba, nos dejaba a la muerte en esa isla de 7×2 kilómetros de ancho dominada por los ingleses, no había duda de que íbamos a morir. Entonces, este hombre contradiciendo todo, fue y nos buscó”, contó Ramón.

El cumplimiento de la misión, al fin, se llevó a cabo

​Amén de que la Lancha Guardacostas “Río Iguazú” embicó en la costa y sus tripulantes debieron abandonarla, la misión primaria de llevar armamento pesado y personal a Puerto Darwin, se cumplió. Cañones, equipo de comunicación y pertrechos, fueron llevados a su destino. Esta acción sirvió de gran apoyo en el combate que luego se desataría en Pradera del Ganso.

Lancha “Río Iguazú” embicada, sus tripulantes fueron evacuados por helicópteros de Fuerza Aérea.

Por las acciones llevadas a cabo a bordo de la Lancha Guardacostas “Río Iguazú”, el Cabo Segundo Benítez, recibió la condecoración “La Nación Argentina al Muerto en Combate” y fue ascendido a su grado Superior inmediato. En tanto el Cabo Segundo Ibañez, fue condecorado con la “Cruz al Heroico Valor en Combate”. El Ayudante de 3° Baccaro y el cabo Segundo Bengochea recibieron la “Medalla al Herido en Combate”.




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