Recorrimos los restaurantes, bares y tiendas de estaciones de servicios de La Calera.


A partir del decreto N° 221 y 224 del poder ejecutivo de la Municipalidad de La Calera, los restaurantes, bares y tiendas de estaciones de servicios pudieron reabrir sus puertas el jueves 11. Vía La Calera recorrió y dialogó con los propietarios sobre las medidas que implementaron para poder trabajar.

La propietaria del café de la calle San Martín, al lado de una sucursal bancaria, nos comentaba que tuvieron que sacar mesas y sillas para poder respetar el distanciamiento y están continuamente limpiando. Con respecto al alquiler, expresó que: “se dialogó con el locador y llegamos a un acuerdo hasta diciembre”. “Los clientes se sorprendieron al ver el local abierto”, afirmó.

La Calera: café de la calle San Martín

La Calera: propietaria y empleada del café de la calle San Martín.

El estacionamiento de la tienda de servicios de la ruta 55 estaba colmada, señal que el café estaba nuevamente trabajando. Juan Rolfi, uno de los propietarios, destacó la falta de hábitos de los clientes para el uso del barbijo cuando ingresan al local. “Estamos a un 50% de capacidad del local, hemos distribuido las mesas para que se respete la distancia entre ellas”, señaló Rolfi. Con respecto a cómo enfrentaron los gastos en los meses anteriores, señaló que pidieron un crédito y se dialogó con los empleados y llegaron a un acuerdo. También recibieron un ATP (Asistencia al Trabajo y la Producción) en el mes de Mayo para poder pagar en parte los sueldos.

La Calera: tienda de la estación de servicios sobre Ruta E 55

La Calera: propietario y empleadas del Servi Compras.

También en el restaurante-bar del ingreso de la ciudad, se observó que se reactivaba la actividad y había clientes en las mesas distribuidas en el amplio espacio del local. “Cachi” Pontieri, uno de los propietarios, comentó que tuvieron que “refuncionalizarse” en estos meses que estuvieron cerrados. “Cuando la Municipalidad habilitó los deliverys, todos tuvimos que cambiar nuestros roles”, afirmó Pontieri. Así, un mozo se convirtió en parrillero y se encarga del pollo a las brasas. Destacaron que se realizan reservas con horarios para poder ubicar a los clientes en el local.

La Calera: Interior del restaurante-café del ingreso de la ciudad de La Calera.

La Calera: Mostrador principal del restaurante-café.




Comentarios