A uno y otro lado de las fronteras se celebró una arraigada tradición en la región, que refleja la inexistencia de límites culturales entre los pueblos


Tarija. Especial para Vía Jujuy, por David Maygua.- El Jueves de Compadres forma parte de una arraigada tradición que se celebra cada año en la ciudad de Tarija, en la antesala a la estruendosa fiesta de las comadres y del Carnaval chapaco.

Esta tradicional festividad se caracteriza por la entrega de una torta (pan dulce) en el interior de una canasta acompañada de uvas, duraznos y un zapallo, además de adornada por globos y serpentinas multicolores, por parte de una persona a otra para profundizar el vínculo de la amistad y el respeto.

Las canastas que contienen una torta, uvas, duraznos y un zapallo.

En el mismo sentido, y en el conocimiento de que en la hermana provincia de Jujuy también es relevante la celebración del Jueves de Compadres, los hombres tarijeños hicieron presente el saludo a sus pares jujeños, haciendo que la distancia no fuera impedimento para el sentimiento fraterno entre ambos pueblos, que encuentra sobrados antecedentes tanto en la mismísima historia de las luchas por la indepedencia en el siglo XIX como en los fuertes vínculos familiares y de amistad muy activos en el presente.

El colorido de los festejos tradicionales de Bolivia se hace presente también en el Jueves de Compadres.

En esta ciudad, en medio de la rueda chapaca al ritmo del erque y la caja, los compadres en Tarija festejaron inicialmente en la plaza “Luis de Fuentes” y prolongaron la algarabía en el campo cercano al Parque Temático.

Erques y cajas suenan en la rueda chapaca, en el Jueves de Compadres en Tarija.

Autoridades electas y ciudadanos se entremezclaron para dar rienda suelta una costumbre que surgió hace mucho tiempo en el área rural y que a partir de comienzos de la década del ‘ 90 se extendió con ímpetu a la capital tarijeña bajo el impulso del extinto alcalde Oscar “Motete” Zamora.

La danza y la alegría del encuentro, en los espacios públicos de la ciudad.

Mientras los compadres festejaban en el epicentro político de Tarija, el alcalde Rodrigo Paz se dirigió a orillas del río Guadalquivir para nombrarle su compadre, en un hecho insólito que se viralizó por las redes sociales.

La cargada canasta que intercambian los compadres tarijeños, un símbolo para profundizar el vínculo de la amistad y el respeto.

“Es una tradición chapaca, donde se acentúa el respeto que tiene que haber en la persona elegida para ser compadre. Existe hermandad y confraternidad muy grande y profunda porque el hecho de que decida alguien o un amigo se convierta en compadre va más adentro”, dice Luis Cabezas.

Los compadres tarijeños comenzaron el festejo en la plaza “Luis de Fuentes”

Para Karime Terrazas, el Jueves de Compadres es un preámbulo a la fiesta grande de la amistad, ya que el tarijeño o la tarijeña expresa entonces la amistad, la cordialidad y los lazos que debe prevalecer entre las personas.

Con su camisa bordada y la canasta fantásticamente ornamentada, un compadre tarijeño inicia su celebración.

Agregó que la arraigada tradición tiene su origen en el área rural del Valle Central de Tarija, cuando el campesino venía a  la ciudad para entregar lo mejor de su cosecha agrícola.






Comentarios