En breve crónica, el periodista Daniel Salas se interna en las tradiciones de agosto.


En el paraje Puesto de Alonso -a unos 20 kilómetros de Huacalera y a 5 antes de llegar a Alonso, aproximadamente a 3.400 msnm-, en la casa de doña Paulina Farfán de Salas, se “coleó” a siete docenas de corderitos entre un mes y un mes y medio de edad, para concluir la jornada agradeciendo a la Pachamama.

Doña Paulina Farfán de Salas rinde tributo a la Pachamama, en las montañas de Jujuy.

A esa zona de la Quebrada de Humahuaca se accede después de casi una hora de viaje partiendo desde Huacalera -situada a su vez a 100 km de San Salvador de Jujuy- por la ruta provincial 18, denominada también “corredor educativo, turístico y productivo Alonso – Yala de Monte Carmelo – Loma Larga – Huacalera”, inaugurada por el gobernador Gerardo Morales en junio de 2018.

Prodigando cuidados a uno de los corderitos que participaron del ritual del “coleo”.

Con cuatro de sus doce hijos (la mayor de unos 55 años y el menor 30), desde las 8:30 y con los primeros rayos solares de la mañana, se inició la tradicional costumbre de cortar la colita a los corderitos, y recién pasado el mediodía, se ofrendó y agradeció a la Madre Tierra.

La majada de ovejas de la familia Salas, entre las montañas en Puesto de Alonso.

Doña Paulina, de 72 años, recibió en el lugar a sus hijos y unos pocos familiares. Su esposo, don Gregorio Salas, por su edad ya no puede ascender hasta el paraje, por lo que permanece en Huacalera, pero a la distancia acompaña el sentimiento del ritual.

Miembros de la familia toman parte activa en el ritual a la Pachamama, en Puesto de Alonso.

En ese punto del Jujuy rural profundo, juntos vivieron una inolvidable jornada en un maravilloso lugar, compartiendo con la “Pachita” picante de mondongo, tamales, guiso de papa verde, guiso de quinua y tijtincha. (D.S.)

Doña Paulina Farfán de Salas con uno de los pequeños animales de su numerosa majada.




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