Pocha y su hija Guillermina, dos elefantas serán trasladadas desde el Ecoparque de Mendoza hacia el Santuario de Elefantes Brasil (SEB) en Mato Grosso gracias a la apertura del Puente internacional Tancredo Neves que une Puerto Iguazú y Foz de Iguazú.

La larga espera de estas dos hembras elefantes que sólo aguardaban una formalidad y mediante la autorización de Juan Cabandié, ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, los dos ejemplares pasarán por el puente internacional.

Pocha y Guillermina serán las primeras en trasladarse al Santuario en Brasil, luego Tamy, el papá de Guillermina, y Kenya, una elefanta africana. Esta es una iniciativa del Plan de Derivación de Animales de la Dirección Ecoparque Mendoza, que se demoró más de la cuenta, entre otras razones, por las restricciones de la pandemia.

Con la sanción de la ley provincial 8.945, comenzó un plan de derivación de animales que estaban fuera de su hábitat natural, como chimpancés, leones y elefantes.

Las elefantas entrenaban con especialistas estadounidensesIgnacio Blanco | Los Andes

Junto a dos especialistas llegadas especialmente desde Estados Unidos, las dos elefantas fueron entrenadas desde el pasado mes de marzo para entrar y acostumbrarse a los contenedores, de unos 5 metros de largo, 2 metros de ancho y 3,20 metros de altura, donde viajarán por vía terrestre, por alrededor de 3 mil kilómetros, hasta llegar a su próximo destino. En el trayecto, obviamente, estarán monitoreadas.

Pocha, nacida en 1965, llegó a Mendoza en el año 1982 desde Londres, procedente de Londres. Dos años después conoció a Tamy, un elefante de circo y en 1995, la elefanta quedó embarazada por primera vez, pero su cría falleció pocas horas después de nacer.

Tres años después, dio a luz a Guillermina. Ahora, madre e hija forjarán una nueva vida en el SEB, una organización sin fines de lucro que nació en 2012 pero que obtuvo la habilitación de operación por parte del gobierno brasileño en 2018, presenta un espacio apropiado para los elefantes, con recintos de entre 40 y 400 hectáreas completamente naturales donde existen matorrales y vegetación.

En ese lugar, los animales reciben atención veterinaria de calidad. En los recintos internos, la temperatura está controlada en un valor constante todo el año, y los animales tienen libre acceso.

En un video publicado por el gobierno mendocino, Leandro Fruitos, integrante del Consejo Consultivo del Ecoparque contaba que “se trata de un bioma particular que posibilita el desarrollo de una mejor calidad de vida de los elefantes” donde se alojaban los dos ejemplares y representante argentino de la Fundación Franz Weber, que brindó apoyo logístico y científico para programar la operación del traslado.

En este lugar, las elefantas evitarán los efectos negativos del cautiverio, tendrán más movimiento e interacción con otros miembros de su especie, además de menos posibilidades de desarrollar distintas enfermedades vinculadas con el encierro como obesidad, artritis, problemas en las patas y trastornos reproductivos y psicológicos.

Fuente: Clarín