Entre la lluvia del fin de semana y la apertura de las compuertas de la planta de Itaipú del viernes por la mañana, se espera que se comience a normalizar el caudal del río Paraná. 

El vertido estaba programado para suceder alrededor de las 10 horas, lo cual es considerado de gran ayuda para regiones cercanas de Argentina y Paraguay, debido a que atraviesan una importante sequía. El flujo del río se mantiene estable en 1.3 millones de metros cúbicos de agua por segundo.

Para fines de mayo, al cierre de la operación, se estima que contribuirá a la suba del nivel del río, afectando positivamente a las cosechas de granos regionales. Además, esta iniciativa permitió que puedan transportarse más de 150 barcazas que se encontraban detenidas por la baja del nivel del agua.