El hombre de Gualeguaychú, recibió condena de cuatro años y medio de prisión por explotación de un menor de 16 años.


Se trata de de la causa iniciada en 2012 por explotación de un menor de la provincia de Corrientes, quien era explotado laboralmente en Gualeguaychú Entre Ríos. En las últimas horas el “Patrón” y dueño de la chacra donde ejercía Trata Laboral, fue condenado a cuatro años y medio de prisión por explotación de un menor de 16 años.

Se supo que el joven J.J.B. de 16 años, no iba a la escuela y vivía junto a su familia en la localidad correntina de Mercedes. Se detalla además que no contaba con recursos suficientes para alimentar a una familia numerosa, y que por ese motivo viajó a Gualeguaychú tentado por el ofrecimiento del chacarero “condenado” para trabajar en la chacra de su hermano, en Entre Ríos.

El adolescente pensaba juntar dinero para ayudar a su mamá y sus hermanos. Cuestión que no ocurrió, pasaban los meses del 2012 y solo recibía alimentos y trabajo “cuidar caballos de carrera y tareas rurales”. Además de extensas horas de trabajo el joven residia en una habitación en condiciones infrahumanas, por lo que decidió escapar de la chacra de Gualeguaychú y denunciar a José Raúl Gadea y regresar a Corrientes. Pasaron 8 años del lamentable hecho de explotación, hasta que la justicia condenó al autor a cuatro años y medio de prisión por Trata laboral.

El joven correntino había llegado el 16 de febrero de 2012 a la chacra Barbarita, ubicada en bulevar Martínez y Maestro Bravo de la ciudad de Gualeguaychú, donde fue recibido por Gadea, quien había dado su compromiso de pagarle un sueldo mensual de 2.000 pesos. Pasado el primer mes fue autorizado a comprar alimentos en un almacén cercano, cuestión que fue reprochada por su jefe por los gastos. El joven había sido autorizado a comprar con un crédito semanal de $ 200 a ser descontado del sueldo.

El horario de trabajo del adolescente era de 7 a 12.30 y de 14 a 21, de lunes a domingo. Sus tareas consistían en cuidar caballos de carrera y trabajos generales de campo.

La denuncia de J.B.B detalla trabajo en exceso y que, en oportunidades que se durmió por cansancio, fue maltratado verbalmente, insultado y se le asignó más trabajo. Ante el incumplimiento laboral y reclamos sin respuestas, el adolescente radicó la denuncia el 12 de junio de 2012.

Por este motivo, el juez de Instrucción N° 2 de Gualeguaychú declaró su incompetencia y envió la denuncia al Juzgado Federal de Concepción del Uruguay. El 17 de agosto la Prefectura allanó la chacra y los uniformados fueron atendidos por otro menor, de 16 años, E.D.G., también de Mercedes, quien era igualmente explotado por Gadea, pero un pariente del explotador lo llevó enseguida hacia otra provincia.

Despues de mucho tiempo la causa fue elevada a juicio. En esta instancia, Gadea prefirió confesar y acordar una pena con la Fiscalía. En la primera semana de septiembre de 2020, el fiscal auxiliar Leandro Ardoy y el imputado, asistido por el abogado Rubén Pagliotto, presentaron el acuerdo de juicio abreviado a la presidenta del Tribunal Oral Federal de Paraná, Lilia Carnero. Ayer, la jueza dictó la sentencia en la que homologó el mismo. De este modo, Gadela ya fue condenado a cuatro años y seis meses de prisión por el delito de Trata de personas con fines de explotación laboral en su modalidad de acogimiento, en relación a dos menores.

Además, el condenado deberá pagarle a la víctima 50.000 pesos como reparación del daño causado. Asimismo, se precisó que la pena será cumplidá bajo el régimen de la prisión domiciliaria, por las enfermedades crónicas que padece Gadea: problemas cardíacos severos, diabetes, hipertensión y cáncer.

En la resolución se detallaron las pruebas que se reunieron en el expediente. Por ejemplo, un informe de ATER donde surge que Gadea es el propietario de la chacra Barbarita, y otro remitido por Stud Book argentino (Secretaría del Jockey Club Argentino) donde se informó la nómina de caballos de pura sangre de carrera que se encuentran registrados a nombre del condenado.

Por otra parte, se destacan los informes producidos por los profesionales del Copnaf y del Equipo del Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata, que dan cuenta de la situación de vulnerabilidad en la que se encontraba el menor. Fuente: Uno




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