Cómo armar una buena tabla de quesos en tres pasos

por Redacción de Vía Gourmet

Las bebidas, las frutas o verduras, el pan y otros detalles son muy importantes. ¿Cómo teber éxito en el armado? Seguí estos consejos

Una tabla de quesos siempre es una opción clave para acompañar un buen momento y maridar con vinos o postres. Cómo elegir los ingredientes para esta comida es clave a la hora de equilibrar sabores y agradar a los comensales.

Las bebidas, las frutas o verduras, el pan y otros detalles son muy importantes. ¿Cómo teber éxito en el armado? Seguí estos pasos.

Primer paso: elegir los quesos 

A la hora de armar nuestra selección de quesos, es muy importante tener en cuenta cuáles son esos imprescindibles que no pueden faltar. Estos son: un buen Parmesano, Provolone, Roquefort (queso azul), queso con hierbas y un Gouda.

● Parmesano: es un queso de pasta dura con sabor picante.

● Provolone: es un queso semi duro con sabor suave ● Roquefort: es un queso de alta humedad, con un sabor característico y fuerte.

● Saborizados: son esos queso de masa de gouda (suave) con distintos especias como hierbas, ají, caprese, orégano o pimienta.

● Gouda: queso de pasta semidura con pasta cerrada (sin ojos), con notas muy suaves.

Otras opciones
​● Pategrás: queso con ojos, con un dejo de dulzor.

● Gruyere: queso con ojos, con sabor picante.

Quesos, un alimento ideal para compartir en cualquier momento.

Segundo paso: seguir un orden al disponer los quesos

El orden es importante tanto en el armado previo y presentación final de nuestra tabla, como al momento de elegir por dónde empezar a probar.

Para esto, existe un regla básica a respetar: siempre hay que empezar del más suave al más picante y dejar para el final a quesos fuertes como el Roquefort.

Básicamente, esto es porque si comés primero picante, te queda el sabor de queso picante y se hace más difícil que puedas apreciar a los demás quesos.

Quesos, un alimento ideal para compartir en cualquier momento.

Tercer paso: elegir los acompañantes

 Si bien los quesos son los grandes protagonistas de nuestra tabla, existen otros factores de los cuales dependerá el éxito. Desde las bebidas, hasta los toppings y el pan: todo es importante. 

 ● ¿Con qué bebidas combinan bien cada uno?

– La cerveza o los aperitivos como Gancia o Fernet se llevan muy bien con los quesos suaves.

– Para los picantes, lo ideal es elegir un vino que tenga más cuerpo, como un Cabernet Sauvignon. Cuanto más fuerte el sabor del queso en la boca, más contundente debe ser la bebida.

¿Con qué bebida te gusta combinar el queso?

● ¿Qué tipo de pan se debe usar?

– Las galletas de campo, esas bien crujientes con un toque de queso de rallar, siempre son una buena opción.

– Para los quesos más suaves, una trenza o un buen miñón.

– Y tené en cuenta que los panes saborizados con quesos no combinan bien.

● ¿Con qué otros ingredientes se pueden combinar?

– Cerezas al marrasquino: no sólo combinan bien por el sabor agridulce y la unión de colores, sino porque además son las encargadas de “decorar” y de terminar de vestir la tabla.

– Uvas: combinan bárbaro, pero también podés jugar con otro tipo de frutas.

– Aceitunas y pickles: ¡De esos clásicos que no pueden faltar!

– Un buen aceite de oliva: punto principal en los quesos de rallar.

– También se le puede sumar algunas hojas de rúcula, tomate cherry y albahaca.

Las recomendaciones fueron difundidas por la compañía láctea Luz Azul, de la provincia de Buenos Aires. No obstante, podés encontrar estas variedades en fiambrerías y tiendas especializadas de todo el país. 

Tostaditas, rúcula y jamón crudo, un complemento ideal para el queso.