Agustín Rojas es influencer y tiene 20 años. Es de Monte Grande, provincia de Buenos Aires, pero vive en Formosa desde los 8. Sus padres son oriundos de la capital norteña.

El joven es uno de los impulsores del movimiento Jóvenes por la Libertad, que busca “incomodar al “Big Brother”, como apoda este colectivo al gobernador Insfrán.

Agustín Rojas tiene 20 años y vive en Formosa desde los 8.

El influencer fue uno de los 93 detenidos en las manifestaciones del viernes frente a la gobernación provincial, en protesta a la vuelta a la fase 1 de la cuarentena en ese distrito. Ya fue liberado, pero denunció que lo golpearon en la comisaría y anticipó que irá a la Justicia.

De acuerdo a Clarín, Rojas tiene el teléfono pinchado por el gobierno de Insfrán. En la comisaría tercera ordenaron que me golpearan en todos lados y el comisario Guanes me maltrató también. Vamos a ir a juicio. Estoy por unas horas sin teléfono”, relató cómo fue la golpiza que recibió de los policías en la cárcel.

Desde marzo de 2020, Rojas viene organizando marchas por los derechos humanos de los que estuvieron meses varados.

Algunos lo definen un “youtuber”. Otros dicen que es un “agitador social”. En diálogo con Clarín, Rojas se autodenominó “un actor social político pero no militante”. “Yo no me rasco, al contrario, no paro nunca de trabajar”, aseguró quien vive con su madre, profesora de inglés, y su padre, comerciante.

Ellos están preocupados, creen que por mi osadía me puede pasar algo, que me pueden patotear. Pero también entienden que somos los de nuestra generación los que tenemos que intentar torcer la historia”, señaló Rojas.

Desde los 16 años, empezó a ver con malos ojos lo que sucedía “en esta provincia hermosa” que lo vio crecer. “Que me adoptó, que yo tanto quiero y no quiero abandonarla sin dejar mi granito de arena”, expresó.

Rojas es de ideología liberal y tiene además un programa de radio desde donde dispara contra el gobernador.

Desde marzo de 2020, venimos realizando marchas por los derechos humanos de los que estuvieron meses varados en la frontera sin poder entrar. Fuimos consecuentes y el número de jóvenes de entre 20 y 30 años fue creciendo. Hoy somos entre 1.500 y 2.000. Desde noviembre, cobramos relevancia”, le explicó a Clarín.

Así, con una cuenta de Instagram que supera los 2600 seguidores, lucha por liberar a su provincia adoptiva de lo que considera la “dictadura” del funcionario peronista. Cercano a los dirigentes de Juntos por el Cambio, con quienes compartió publicaciones en las redes sociales en distintas oportunidades, es de ideología liberal y tiene además un programa de radio desde donde dispara contra el gobernador.