De acuerdo a lo que informó este martes el Instituto de Estadística y Censo, una familia tipo necesitó casi 100 mil pesos para no caer debajo de la línea de la pobreza. Sin embargo, el dato llamativo es que pocos son los jefes de hogar que ganan esa cifra.

Lo cierto es que la Canasta Básica Total necesitó $99.677 para no ser considerada pobre, mientras que se encuentra a 7 mil pesos de lo que sería el promedio de un salario formal en el sector privado. De acuerdo a los últimos registros, este dinero es de $106.000 tras impuestos y retenciones.

Un empleado en el sector privado gana apenas 7 mil pesos más que el total de la Canasta Básica. Foto: José Gutierrez

En ese sentido, se entiende que un trabajador formal tiene empleo para cubrir las necesidades de la canasta básica y algo más, mientras que obliga a que los dos adultos tengan que tener empleos para poder cubrir las necesidades que impone una familia tipo (cuidados, trabajo casero, escuela, etc.).

La estadística se pone peor si analizamos desde la perspectiva del salario mínimo. En mayo, el salario mínimo quedó en $39.000, por lo que se necesitaron 2,5 remuneraciones para cubrir las CBT familiar. Allí se desprende otro dato que apunta a que al rededor de un tercio de trabajadores hoy es pobre.

Proyectan que haya una suba en la pobreza

Economistas y consultoras privadas ven con preocupación el aumento de la Canasta Básica como así también de la inflación en el primer semestre. Los números alertan cada vez tanto al Gobierno como a los privados que estiman una suba en la pobreza.

Según proyecciones privadas, la pobreza podría volver a rozar el 40% en el primer semestre. Foto: José Gutierrez

Según estimaciones de Martín González Rozada, director de la Maestría en Econometría de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), en el semestre que va entre diciembre de 2021 y mayo de 2022, la pobreza fue del 40,9%, casi cuatro puntos más respecto del 37,3% del segundo semestre del año pasado.

Todavía falta completar datos de junio, que se conocerán a mediados de julio, para saber qué pasó concretamente con la primera parte del año. “Con la información que tenemos de la evolución de las canastas, es casi seguro que va a haber un aumento de la incidencia de la pobreza en este primer semestre de 2022″, concluye el académico.