El Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) publicó este lunes un informe en el que identificó los cinco principales riesgos para la Argentina en 2022 y los próximos años, entre los que ubicó un eventual “prolongado estancamiento económico”, con alta inflación y tensión social.

El Foro de Davos, considerado el lugar de encuentro de los líderes empresariales, políticos y de la sociedad civil del mundo, tuvo que cancelarse debido a la pandemia del coronavirus, pero se llevarán a cabo esta semana algunas conferencias. En ese contexto se conoció a 17ª edición del informe.

Argentina afrontaría cinco grandes riesgos en 2022, según el Fondo Económico Mundial. Foto: Castillo Pedro

El análisis señala que los cinco principales riesgos identificados por la encuesta de opinión ejecutiva para la Argentina son: prolongado estancamiento económico; falta de empleos y aumento de la pobreza; colapso del Estado, con erosión de las instituciones públicas; elevada inflación duradera; y aumento en la desigualdad digital.

Este foro es una organización no gubernamental internacional con sede en Ginebra, que se reúne anualmente en el Monte de Davos (Suiza), y que sobre todo es conocida por su asamblea anual en Davos. Reúne a los principales líderes empresariales, los líderes políticos internacionales, así como periodistas e intelectuales selectos, a efectos de analizar los problemas más apremiantes que afronta el mundo.

En el contexto del Foro se conoció la 17ª edición del informe sobre los riesgos globales. No obstante, los autores aclaran que estas previsiones involucran y riesgos desconocidos, incertidumbres y otros factores que no son exactos. Y señalan que las empresas que contribuyen a este informe operan en un entorno en constante cambio y surgen nuevos riesgos continuamente. “Se advierte a los lectores que no depositen una confianza indebida sobre estas declaraciones”, dice el documento.

Los riesgos

En uno de sus capítulos, el informe sobre los “Los riesgos globales” advierte que una recuperación económica divergente amenaza la colaboración en desafíos globales. Y señala que los desafíos económicos derivados de la pandemia van a persistir.

Las perspectivas siguen siendo débiles: se esperaba que la economía global crezca 2,3% este año y haya una desaceleración hasta 2024, por lo que se crecerá menos de lo que hubiera sido sin la pandemia.

La carne fue uno de los productos que sufrió mayor inflación en 2021. Foto: Bravo Nicolas

Esto se daría en un contexto de aumento de los precios de las materias primas, la inflación y la deuda, los cuales se tornan “riesgos emergentes”. Además, con otro pico en los casos de Covid-19 hacia el final de 2021 –por la variante Ómicron-, la pandemia sigue asfixiando a los países capacidad para facilitar una recuperación sostenida.

Según WEF, las consecuencias económicas de la pandemia se están agravando con los desequilibrios del mercado laboral, el proteccionismo y se están ampliando las brechas digitales, educativas y de habilidades, lo que pone en riesgo dividir el mundo en trayectorias divergentes.

En algunos países, la implementación rápida de vacunas, éxito digital transformaciones y nuevas oportunidades de crecimiento podrían significar un retorno a las tendencias previas a la pandemia en el corto plazo y la posibilidad de una perspectiva más resistente sobre un horizonte más largo.

Sin embargo, en muchos otros países habrá retrocesos por las bajas tasas de vacunación, continuidad en la aguda tensión sobre los sistemas de salud, las brechas digitales y estancamiento mercados de trabajo.

Estas divergencias complicarán la colaboración internacional necesaria para hacer frente al empeoramiento de los impactos del cambio climático, gestionar la migración flujos y combatir los riesgos cibernéticos peligrosos, dijo el Foro Económico Mundial.

Sostiene el informe que las presiones internas a corto plazo harán que sea más difícil para gobiernos se centren en prioridades a largo plazo y limitarán la posibilidad de que se preocupen por los desafíos globales.

La “erosión de la cohesión social” es una de las principales amenazas a corto plazo en 31 países, incluidos Argentina, Francia, Alemania, México y Sudáfrica del G20, entienden los expertos del Foro Económico Mundial.

Antes de la pandemia ya había disparidades que estaban desafiando a las sociedades y ahora se espera que las brechas se amplíen: se proyecta que 51 millones de personas más vivirán en pobreza extrema en comparación con la tendencia previa al Covid-19.

Esto expone a las sociedades como la Argentina a que un eventual aumento en el “riesgo de polarización y los resentimientos”, dice el informe.

Al mismo tiempo, las presiones internas aumentan y hacen más fuertes los intereses nacionales por sobre los globales. Esto empeora fracturas en la economía global que vendrán a expensas de la ayuda y cooperación exterior, evaluó el WEF.