Steve Kerr es el entrenador de Golden State Warriors. Como figura fuerte con su liderazgo, pasó por conferencia de prensa y no quiso hablar de básquet. Se mostró dolido y furioso con una nueva matanza en los Estados Unidos.

El ex compañero de Michael Jordan en los Bulls tuvo que participar de la conferencia de prensa previa al Juego 4 de las Finales de la Conferencia Oeste. Se sentó en su silla y su rostro indicaba mucho dolor. No opinó de Dallas -su rival-, tampoco de cómo llegó su equipo a esa instancia.

Steve Kerr exigió un cambio en Estados Unidos tras la masacre en Texas. Foto: Golden State Warriors

La masacre que cometió un joven de 18 años en Uvalde, Texas, sacudió rápidamente al mundo. Un tirador entró a una escuela primaria y asesinó a muchos niños y a una maestra. “No voy a hablar de básquet. Cualquier pregunta relacionada con baloncesto no importa”, dijo Kerr en primera instancia.

Ni bien recordó la salida del entrenamiento de los Warriors, su voz comenzó a quebrarse. Además, recordó que hace 10 días, otro adolescente mató a 10 afroamericanos en un supermercado en Buffalo. “¿Cuándo vamos a hacer algo?”, gritó mientras golpeaba la mesa.

“Estoy tan cansado de subir aquí y dar el pésame a las familias que están destrozadas. Estoy cansado de los minutos de silencio. ¡Suficiente!”, lanzó.

Kerr exigió que tanto los habitantes de Estados Unidos como los políticos se comprometan con la situación que atraviesa su país. “Quiero que cada persona aquí, cada persona que escuche esto, piense en su propio hijo o nieto, madre o padre, hermana, hermano. ¿Cómo te sentirías si esto te pasara hoy?”, sostuvo.

“No podemos volvernos insensibles a esto. No podemos sentarnos aquí y simplemente leer sobre esto y decir, bueno, ‘tengamos un momento de silencio y juguemos un partido de básquet”, sentenció.

Por último, presionó a los senadores estadounidenses, responsables de poder modificar la facilidad con la que se puede acceder a un arma allí. “Cincuenta senadores en Washington nos van a tomar como rehenes. ¿Se da cuenta de que el 90 por ciento de los estadounidenses, independientemente de su partido político, quiere verificaciones de antecedentes, verificaciones de antecedentes universales? Somos rehenes de 50 senadores en Washington que se niegan siquiera a someterlo a votación, a pesar de lo que queremos los estadounidenses”, dijo y se fue.