Su hija ya fue dada de alta y ella sigue internada pero mejorando, tras haber sido impactadas por una avioneta que cayó sobre la calle por la que paseaban en Villa General Belgrano, y desde el hospital dice: “Que estemos vivas es un milagro”.

Así lo cuenta Yésica Acuña, que sigue internada en el Hospital Misericordia, en la ciudad de Córdoba, a la espera de una cirugía, para curar una de sus múltiples heridas que le causó el insólito accidente del 30 de octubre.

“Me acuerdo de todo. Estaba mirando los aviones en la puerta de mi casa cómo hacían piruetas. De la nada, uno da una vuelta y empieza a bajar. Esos aviones generalmente prenden el motor luego que hacen la pirueta, pero este no lo prendió nunca”, recordó en declaraciones a El Doce.

Seguidamente, rememoró que “cuando me di cuenta ya lo tenía prácticamente encima”, comentó y agregó sobre el momento: “Fue muy fuerte”, sostuvo.

Sobre su internación, refirió que “el proceso de recuperación es largo. Hasta ahora tengo entendido que voy a ser sometida a una operación más que está programada para la semana que viene. Voy a tener que hacer terapia largo tiempo para volver a caminar, tengo ambas caderas fracturadas”, concluyó.