Finalmente este miércoles operaron a Carlos Galíndez, el hombre que fue brutalmente golpeado por policías luego de ser detenido por error en Río Cuarto. La operación estaba prevista ya que en la golpiza le quebraron la mandíbula y según indicó la esposa del agredido “le rompieron los nervios”.

“Le colocaron dos placas de titanio con clavos. Me acaban de decir que con las quebraduras y los golpes le rompieron los nervios que van por la mandíbula hacia el labio y el mentón, por lo que no va a tener nunca más sensibilidad en ese sector, ya que el nervio no se puede recuperar”, indicó Jorgelina, en declaraciones publicadas por La Voz.

“Dentro de todo, salió bien. Va a tener algunas dificultades, la mandíbula se le traba un poco, pero hay esperanzas de que con el tiempo pueda abrir un poco más la boca y no se le traben las prótesis que le pusieron”, detalló la esposa del Galíndez.

Continúan investigando

Por otra parte, el fiscal Fernando Moine informó que continúan recolectando testimonios para esclarecer lo ocurrido en la Unidad de Contención del Aprehendido de Río Cuarto y aseguró que inicialmente Jorgelina y Carlos también eran investigados por un delito.

“Cuando la secretaria da las instrucciones de trasladar a los aprehendidos (los tres del auto Fluence blanco y los dos ocupantes de la camioneta, estacionados al costado de la ruta), era por el término de seis horas para deslindar responsabilidades, a los fines de iniciar una causa judicial, no un acta de contravención. Es materia de investigación por qué (a los que iban en la camioneta) se les hizo un acta de contravención. Eso es independiente de la denuncia de la golpiza, en la que estamos totalmente abocados. Se ha receptado abundante prueba y aún restan testimoniales”, explicó Moine.

Fuentes policiales aseguran que estaban investigando robos cometidos en Alcira Gigena y en Berrotarán el fin de semana, y en principio se buscó esclarecer si la camioneta de Galíndez y los ocupantes del Fluence tenían alguna relación, entre ellos y con los robos. Todo lo que ocurrió después es materia de investigación.

El caso

Todo comenzó en la madrugada del domingo cuando cinco patrullas detuvieron a un vehículo que circulaba por la ruta en cercanías a Río Cuarto. En el operativo quedaron involucrados Galíndez y su esposa quienes estaban frenados en el sector. Los uniformados decidieron aprehenderlo a él ante la sospecha de algún vínculo con el otro automovilista y lo trasladaron a sede policial.

“Al descubrir que no tenía nada que ver, mi cliente se negó a firmar los papeles que había en la comisaría, sobre todo porque estaban en blanco por razones obvias”, comentó el abogado Diego Orlando Chiechi.

A su vez, según relató Jorgelina, luego de que Galíndez se negara a firmar un acta, “con un montón de espacios en blanco”, los trasladaron a la sede central de Policía, donde el hombre fue salvajemente golpeado, por lo que sufrió fractura de mandíbula y otras contusiones.