Micaela volvía de trabajar cuando la hicieron caer de la bici y aun viendo que se había golpeado la cabeza, el salvaje delincuente le seguía pegando estando ella indefensa, en un episodio más de la inseguridad que se vive en cada rincón de la provincia de Córdoba.

La indefensión de los cordobeses es total y así lo certifican las primeras palabras de Mica, que estuvo en terapia intensiva por el ataque: “Es triste pensar que tenemos que huir de acá porque nadie nos cuida”, dijo este jueves a El Doce.

No hace falta explicar que pudo perder la vida, simplemente por haber ido pedaleando al trabajo, por una ciclovía y a plena luz del día: “Después de un golpe así es un milagro cómo estoy. Se me reventó una arteria y se me empezó a llenar de sangre la cabeza”, describió.

Un momento de terror a la luz del día

Seguidamente, la joven relató el terrible momento que le tocó atravesar y dijo que “realmente fue feo. Estando en esa situación yo pensaba por qué no se llevaba la bici y dejaba de golpearme. Yo estaba en el piso y el tipo me seguía golpeando. No entendía por qué seguía y no se llevaba la mochila o el celular”, describió espantada.

La agresión se detuvo recién cuando el cobarde ladrón vio que alguien venía en ayuda de la chica: “Salieron los vecinos y el tipo se fue. No pudieron alcanzarlo, pero no se llevó nada. Cuando me recosté en el piso no sabía qué tenía porque me dolía todo el cuerpo”, contó.

“Espero realmente que lo puedan encontrar. Sé que pasaron muchas cosas ahí. Para muchos jóvenes que queremos quedarnos en nuestro país es triste pensar que tenemos que huir de acá porque nadie nos cuida”, lamentó.

Por último, comentó: “Yo que iba a trabajar, a mi me tocó a las 9 de la mañana, realmente es terrible la inseguridad que hay. No hay policías en la calle”, finalizó.