Del norte al sur, del este al oeste, la provincia tiene un sinnúmero de espacios para visitar y recorrer. Desde Vía Córdoba te invitamos a repasarlos.


Sin dudas que la provincia de Córdoba basa parte de su economía en el turismo. Sin ir más lejos, unos 5,3 millones de turistas pasaron por el territorio cordobés, solamente durante los meses de diciembre, enero y febrero del 2020, según datos aportados por la Agencia Córdoba Turismo. La variedad de opciones que ofrece la provincia desde su ciudad capital hasta los valles y sierras son un atractivo para viajeros de todo el país y el mundo.

Desde Vía Córdoba te proponemos recorrer algunos de esos lugares que ofrece la provincia y que quizás no conozcas, pero que en caso de que hayas estado allí puedas volver a recorrerlos y disfrutarlos.

La Capital

Nuestro recorrido comienza por la ciudad de Córdoba, capital cosmopolita que ofrece una gran variedad de actividades tanto de día como de noche. Durante 2019 al menos 1,5 millones de turistas pasaron por la Docta, en su mayoría por ocio y vacaciones.

Un buen inicio es el Centro Histórico de la ciudad. Allí, alrededor de la Plaza San Martín, tenemos el Cabildo y la Catedral, cuya construcción comenzó en el 1574 y que llevó casi 200 años para su finalización. Sí, recién en 1729 se concluyó la fachada de la iglesia que había sido consagrada en 1706.

Catedral y Cabildo de Córdoba.

Desde allí, se puede continuar por el Pasaje Santa Catalina o cruzar por calle 27 de Abril hasta la casa de la familia Tejeda. El mismísimo fundador de Córdoba, Jerónimo Luis de Cabrera le otorgó esas tierras a Tristán de Tejeda, quien fuera su capitán, a modo de reconocimiento. En un costado de esta casona, que conserva su construcción original, sobre calle Independencia, podemos encontrar el Monasterio de Carmelitas Descalzas y el templo destinado a Santa Teresa.

Desde allí se puede continuar hasta calle Obispo Trejo donde encontraremos un sector de la Manzana Jesuítica. En el año 1599, ese sector fue donado a los Jesuitas que arribaron al territorio. Desde ese entonces, en 1606 se abrió el Noviciado, en 1610, el Colegio Máximo y en 1671 se consagró la iglesia de la Compañía de Jesús.

Palacio Ferreyra.

Si continuamos, podemos comenzar a vislumbrar el contraste entre esta ciudad antigua y moderna. En la esquina de boulevard San Juan y avenida Vélez Sarsfield encontraremos el Patio Olmos, antiguo colegio que ahora se convirtió en un centro comercial.

Desde allí y subiendo por avenida Hipólito Yrigoyen veremos el inicio de barrio Nueva Córdoba, lugar donde antiguamente abundaban las casonas y palacetes que hoy han sido reconvertidos en altos edificios que albergan a la mayoría de los estudiantes que vienen a Córdoba a continuar sus estudios universitarios. Aún así, se conservan algunas de esas casonas. El ejemplo de esto es el Palacio Ferreyra, hoy transformado en el Museo Superior de Bellas Artes Evita.

Paseo del Buen Pastor.

El mismo fué inaugurado en el año 1916 y pertenecía a una de las familias más tradicionales de la ciudad. El Palacio cuenta con 35 dormitorios, 19 baños y una multiplicidad de salas.

Iglesia Los Capuchinos.

Antes de llegar a este sector de la Plaza España, en avenida Hipólito Yrigoyen 325 se encuentra el remozado Paseo del Buen Pastor. Hasta 2007 era un viejo edificio que previamente había funcionado como asilo y cárcel de mujeres. Luego de aquel año fue restaurado y hoy funciona como un espacio de recreación y encuentro. En ese mismo sector se encuentra la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús de los Padres Capuchinos, la misma fue elegida como la Primera Maravilla Artificial de la Ciudad.

Fuerza natural, a minutos de la ciudad

A pocos minutos de la ciudad Capital tenemos el Gran Córdoba, una especie de anillo de ciudades que se formaron en cercanías. Dentro de estas se encuentra La Calera, ubicada a 10 kilómetros de la ciudad de Córdoba y de fácil acceso.

La cascada de barrio el Chorrito, La Calera.

Un lugar que invita a ser recorrido es el arroyo La Mesada, más conocido como “El Chorrito”. Este espacio es ideal para un momento de desconexión y disfrutar de la naturaleza alejados del ruido de la ciudad. Al mismo se accede por la calle Sarmiento, donde a pocos kilómetros se produce a una bifurcación, ambos caminos dirigen al arroyo.

Arroyo “El Chorrito”, La Calera.

En la década de los ’80 fue el lugar elegido por los estudiantes calerenses para festejar el día del estudiante.

Una reserva que es una Maravilla Natural

Miramar de Ansenuza es un lugar que quien llega a Córdoba no puede dejar de conocer. Ubicada a 200 kilómetros de la ciudad de capital, se llega a la pequeña localidad ribereña de tan solo 3200 habitantes, luego de transitar por la Ruta Nacional Nº 19 hasta Río Primero, tomando por la Ruta Provincial Nº 10 hasta La Puerta, y desde allí la Ruta Provincial Nº 17 hasta Balnearia, desde donde se tomará la Ruta Provincial Nº 3 que termina en Miramar.

Miramar de Ansenuza – Ayer y Hoy

Sitio natural privilegiado, comprende un atractivo único y se vuelve punto imperdible para los amantes de la naturaleza y la gastronomía. Fue elegida la primera maravilla natural de la provincia, es Reserva Natural y se avanza para la conformación del Parque Nacional más grande del país.

Atardecer en Miramar de Ansenuza – PH Hugo Giraudo

Distintas actividades acuáticas se pueden realizar en las aguas de la Mar Chiquita, además de paseos y excursiones por distintos puntos de interés histórico y cultural. En el último tiempo, las colonias de flamencos se convirtieron en la postal que todo turista quiere llevarse de Miramar, que se maravilla por la majestuosidad de estas aves que tiñen el paisaje de rosa.

Espátula Rosada – PH Hugo Giraudo

Pero no es lo único para hacer. Criaderos de nutria, granjas, museos, tratamientos estéticos y antiestrés con fangoterapia y baños termales, además de su rica y abundante gastronomía, forman parte de la grilla de actividades que no se pueden dejar de hacer en Miramar de Ansenuza, para aguardar cada tarde la otra postal imperdible: los atardeceres en la Mar son inolvidables, cautivantes y de una belleza natural indescriptible, donde ninguna puesta de sol es igual a la anterior.

Atardecer en Miramar de Ansenuza – PH Hugo Giraudo

Hoteles misteriosos

Si hablamos de las sierras cordobesas, de inmediato nos imaginamos que los rincones para disfrutar, recorrer y visitar, son muchos y de una diversidad inmensa de estilos. Es por eso que en esta ocasión visitaremos a la distancia el tan mencionado, mítico, e imponente Hotel Edén, ese que lleva el nombre de muchos sitios en la localidad en donde fue construida, La Falda, a unos 45 kilómetros de Villa Carlos Paz al final de la tan transitada avenida Edén.

Su historia envuelve un sinfín de anécdotas, de datos hasta relacionados con la Segunda Guerra Mundial, siendo el sitio predilecto de las familias más adineradas tanto de Argentina como de Europa. Pero también víctima de vandalismos y dueña de testimonios intrigantes relacionados con lo paranormal, fantasmal, o como se lo quiera llamar.

Hotel Eden, La Falda.

El 19 de agosto de 1897 Roberto Bahlcke, un exoficial del ejército alemán radicado en la ciudad de Córdoba, adquirió la Estancia La Falda de La Higuera, de 900 hectáreas, en lo que por entonces era Huerta Grande, este hombre se asoció con Juan Kurth y con la empresaria alemana María Herbert de Kreautner, y así levantaron el fastuoso y ambicioso hotel. Y en enero de 1898, con apenas la mitad del hotel construido, comenzaron a llegar los primeros pasajeros.

En 1904 la sociedad se disolvió, quedando María Herbert de Kreautner como administradora, comienza a publicitar en Europa, incrementando la clientela y comenzando a obtener ganancias. Pero en 1912 vende el hotel a los hermanos Walter y Bruno Eichhorn, quienes poco tiempo después, deciden el loteo de la estancia para obtener dinero con el que costear las obligaciones. Y es aquí, en este preciso punto en donde se inicia la historia de la localidad de La Falda.

Hotel Eden, en La Falda.

La cercanía de Walter Eichhorn y su esposa Ida Bonfert al nazismo hizo que en 1945 el hotel fuera incautado y utilizado como una prisión de lujo, para luego ser devuelto a sus dueños en 1947 bajo la presidencia de Juan Domingo Perón.

Hasta que llegó el año de 1988, que con el deseo de cambiar el rumbo del edificio, fue declarado Monumento Histórico Municipal. Y en 1998, el municipio de La Falda adquirió la propiedad, que en la actualidad es una de las principales atracciones turísticas de la ciudad.

Hotel Eden, La Falda.

Sus características y datos más relevantes: su estilo es similar a la infraestructura que conocemos del Titanic, de hecho, son contemporáneos ya que la construcción del hotel concluyó en 1898. La obra original contaba con dos plantas, amplios salones, unas 100 habitaciones aunque sólo 4 baños por planta, que con el paso del tiempo, agregaron otros 34 baños.

Una gran parte de lo que en la actualidad se puede apreciar, pertenece al diseño original. Mientras que muchas otras cosas como sus originales griferías de oro, marcos, cuadros, artefactos de higiene masiva, entre tantos otros, el paso del tiempo y su abandono durante años, hicieron que delincuentes y vándalos oportunos se apoderaran de lo que no es suyo, incluso, la historia urbana cuenta que en la actualidad, habría objetos históricos e irrepetibles, en manos de actuales habitantes.

Hotel Eden, en La Falda.

Un fastuoso salón comedor para 250 personas, otro para fiestas, sala de lectura, dos jardines de invierno, un bar, una cava, galería cubierta con dos balcones desde los que se apreciaba el parque donde se exhibe una fuente de mármol, en la actualidad, con dos imponentes estatuas de león, además de una cava subterránea, una capilla y hasta un cementerio propio. También un campo de golf de 18 hoyos, una pileta de natación con aguas renovadas por una vertiente, canchas de tenis y hasta una dependencia bancaria.

Otra de las curiosidades es que se autoabastecía por completo, esto incluía refrigeración y calefacción central, servicio de lavandería. También una usina eléctrica propia, corrales para el abastecimiento y procesado de todos los alimentos que se consumían. Un clásico rincón de las sierras cordobesas, un paseo obligado e imperdible si visitás La Falda.

Tras los pasos del cura santo

​Otro de los atractivos que tiene Córdoba es el turismo religioso. El 16 de octubre de 2016, José Gabriel del Rosario Brochero, “El Cura Gaucho”, fue declarado Santo. Por eso, en este recorrido iremos “tras los pasos del Cura Gaucho”.

Desde el paraje Giulio Cesare desandarás los 28 kilometros. del Camino del Peregrino, pasando por la capilla de Villa Benegas y a través de sus ocho estaciones podrás encontrar sus caminos interiores.

Cura Brochero.

Así entre valles, quebradas, ríos y arroyos, luego de 28 kilómetros enmarcados por la belleza natural de las serranías transerranas, llegarás a la Plaza Centenario: centro histórico, cultural y religioso de la ex Villa del Tránsito que por fines de 1869 vio llegar a José Gabriel del Rosario Brochero, para hacerse cargo del curato de San Alberto y así iniciar su tarea pastoral.

Hoy en el centro de esta plaza, su escultura de bronce, autoría del escultor Alejandro Perekrest (1922) señala orgullosa de pie, la obra más destacada y que le diera carácter identitario a su pueblo. La Casa de Ejercicios Espirituales (1877) Monumento Histórico Nacional, hoy Museo Brocheriano, sus catorce habitaciones, patios y galerías caracterizados por la sencillez y la sobriedad, cuentan su vida, su obra y difunden los Ejercicios Espirituales ya que sus paredes fueron testigo en vida de Brochero de más de 40.000 ejercitantes.

“Los Caminos del Cura Gaucho”. Cura Brochero.

En un extremo de ese conjunto arquitectónico, el Santuario Nuestra Señora del Tránsito y Santo Cura Brochero, permite en forma conjunta con el Museo visitar las reliquias del Santo. En el otro extremo de esa manzana histórica, la Escuela de Niñas con su Capilla majestuosa (1880) Monumento Histórico Nacional.

A pasos de allí la casa que lo cobijó en su enfermedad y muerte. Esta casa propiedad de su hermana Aurora fue convertida hoy en Casa Museo.

Cura Brochero.

A cuadras del centro, el cerro de La Cruz (1874) – Cristo Blanco (1938), esta imagen del Sagrado Corazón de 2 metros de altura fue testigo mudo de la celebración multitudinaria que el 13 de septiembre de 2013 lo consagra beato.

En las afueras de la villa, y en camino al balneario Las Maravillas, los restos del acueducto Los Chiflones, que fuera construido por gestión del cura Brochero en 1882, como canal de riego de 3 kilómetros de extensión, era imprescindible para proveer de agua a los pobladores, Casa de Ejercicios, Colegio de Niñas y los cultivos de la huerta para atender a los ejercitantes, esta manifestación de la incipiente ingeniería de la época muestran la faceta desarrollista del Santo.

Turismo interno: cuales son los lugares más lindos para visitar de Córdoba

Su obra toma mayores dimensiones cuando nos internamos en las serranías recorriendo el camino de las capillas, el cual va entrelazando las capillas brocherianas, hoy centenarias que se en Panaholma, Pocho, Altautina, Nono, San Vicente y San Pedro.

El este cordobés

A la vera de la ruta 19, a poco más de 200 kilómetros de la capital cordobesa, al este provincial, la ciudad de San Francisco posee muchos espacios verdes que se convierten en un lugar óptimo para pasar el día. La Plaza General Paz, por ejemplo, posee seis cuadras que combinan juegos para niños con lugares de esparcimiento, adornada con una imponente fuente de agua en su centro.

Plaza General Paz, San Franciso.

El Paseo Cervantes, ubicado a la vera de la ruta 19, es un lugar ideal para realizar caminatas, ejercicios o simplemente disfrutar del clima y la compañía. Museos, teatros, cine, y una gran variedad gastronómica, posicionan a la ciudad en un sitio excelente para visitar.

A escasos kilómetros de la ciudad, se encuentra un territorio histórico del país: Quebracho Herrado. En el lugar, se libró la famosa batalla entre Unitarios y Federales en la que cayó derrotado el General Lavalle. Un sitio que encierra una gran historia y forma parte del nacimiento de la patria.

El hombre futurista, constructor de una ciudad

Entre sus opciones Arroyito ofrece para descubrir, cuatro circuitos turísticos que le dan una identidad muy particular: Circuitos Religioso, Camino de las Letras, Maravillas y Las Obras de Pons. La ultima de ellas encierra la visión del arquitecto radicado en Arroyito, Osvaldo Pons en los años 50. Para tomar dimensión de su obra, el arquitecto de la empresa Arcor, fue uno de los generadores de la carrera de Diseño Industrial de la Facultad de Arquitectura.

Osvaldo Pons, el arquitecto futurista.

Pons tenía una visión futurista, y en sus obras supo aunar tecnología y creatividad. Su especialidad fue la construcción de estéreo estructuras reticuladas de grandes luces. Su sistema de cubiertas para industrias y grandes edificios deportivos, de una exquisita resolución, llevan el sello del arquitecto.

Iglesia Nuestra Señora de la Merced Arroyito

Arquitecto de la empresa Arcor, Pons diseñó y construyó en Arroyito o el Templo Parroquial “Nuestra Sra. de la Merced”, Bóvedas Funerarias del cementerio local, la primera etapa del Barrio Arcor, la Cúpula “Enrique Brizio” en el Polideportivo del CD y CA, la Escuela Dalmacio Vélez Sarsfield nivel primario, la Iglesia San José Obrero, el Hostal del Arroyito, la vivienda de Don Fulvio Salvador Pagani y el edificio de la Municipalidad de Arroyito.

Osvaldo Pons, el arquitecto futurista.

No sólo su obra se puedo observar en Arroyito, sino que Osvaldo Pons dejó su sello en cúpulas y bóvedas en la Argentina y Latinoamérica. Se destacan las cúpulas del Complejo Ferial (Córdoba), las que cubren la Exposición de la Flor en Escobar (Buenos Aires), la bóveda de cañón corrido del Club Newell´s Old Boys (Rosario), el Club San Jorge (Santa Fe), la Fábrica de Chocolates Arcor (Colonia Caroya), la pirámide de la discoteca Keops (Carlos Paz), entre otras numerosísimas obras de arquitectura.

Iglesia Nuestra Señora de la Merced Arroyito

*Colaboraron en esta nota: Noelia Seitor (Vía Carlos Paz); Alejandra Pastrana (Vía La Calera); Anibal Chirino – Rodrigo Alonso (Vía Mina Clavero); Exequiel Trucco (Vía San Francisco); Hugo Schiavoni (Vía Arroyito) y Marisa Macagno (Vía Río Primero).




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