Dejaron huella en Belgrano y en Instituto. Y en simultáneo, admitieron que les seduce el regreso a la actividad. ¿Operativo retorno?


Los 38 años son una edad casi al límite para el futbolista. Ni hablar de los 44. Sin embargo, los arqueros estiran esas fronteras, más en el fútbol moderno con variados casos de “longevidad” comprobada y en distintos puestos.

Es por esto que Juan Carlos Olave (44) y Julio Chiarini (38), abrieron la expectativa de retomar la actividad y sorprende, aunque no tanto.

“Me apuré en retirarme, estaba mal por la lesión, estaba enojado con el fútbol. Pasé un año alejado, no miraba nada. Ahora me estoy acercando nuevamente. Antes hubiera respondido que no, pero hoy puedo decir que me gustaría volver”.

Palabra de Chiarini, quien se despidió de la actividad en Instituto, donde había regresado en 2018 con la ilusión de llevarlo a Primera.

“Mi intención no está puesta en jugar, sí en desarrollarme como entrenador. Aunque si alguien me propusiera jugar, lo pensaría. En Las Palmas me quedé con las ganas de seguir para hacerlo junto a mi hijo Thiago. Ahora no lo haría porque dirijo al equipo y no voy a ir en contra de los intereses de mis arqueros. Si surje algo para atajar, por ejemplo durante seis meses y sin que interfiera con mi trabajo en Las Palmas, lo haría sin problemas”.

Textual del Juanca, retirado desde el 2017 en su Belgrano. Y al igual que Chiarini, con el fuego interior llameando. Más en este contexto de cuarentena, con un extenso parate general en los torneos que iguala en mucho las condiciones.

“Estuve entrenando con el Loco Carranza (39 años) para movernos un poco. Nos reencontramos después de mucho tiempo. Anda bárbaro y la va a romper en Instituto. Y eso me motiva. Hablé con el Juanca Olave de este tema”, confió el ex de la Gloria.

“Julio tiene la idea de jugar, y le dije ‘preparate que vas a conseguir club’. Puede jugar en el Federal A tranquilamente porque está muy bien en lo físico”, lo alentó Olave.

“Lo manejo con perfil bajo, nada de hacer ruido por hacerlo. Si vuelvo lo más probable es que sea en un nivel más amateur. Me gustaría en Vélez de Oliva, mi pueblo, siempre y cuando me instale con un trabajo porque no puedo hacerlo gratis”, explicó Chiarini.

“No hago un entrenamiento específico de arquero. Lo mío es más para mantenerme, más orientado a la fuerza, la coordinación, salgo en bici, pesas, circuitos de fuerza explosiva… entreno todos los días. Lo del puesto después lo agarrás”, detalló el ex Belgrano.

“Es difícil volver al fútbol profesional porque estuve mucho tiempo parado. Pero físicamente estoy muy bien y si me llamaran me animo”, resaltó Chiarini.

“No me arrepetí de dejar el fútbol, porque sentía que no tenía la fortaleza para seguir. Yo demoré el retiro seis meses porque estaba Teté González como DT, y el desgaste sicológico era mucho. Por lo demás, tenía claro que podía seguir jugando un par de años más ​pero como dijo julio, si no disfrutas, tenés que tomar la decisión”, añadió y Olave.

Y completó: “En esos 20 días que entrené con Las Palmas se me despertó el jugador. Hacía 10 meses que no tocaba el arco y me sentí bárbaro, hasta me hice el planteo de seguir. Lo que pasó es no era compatible con la función que en ese momento desempeñaba en Belgrano. Si me dejaban seguía, por ese llamado interno que todo futbolista siente”.




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