Dueños de una franquicia de la heladería Cremolatti ingresaron a sus empleados en negro a dicho plan y, de esta manera, cubrían parte de lo sueldos que debían pagar y evitaban que sus empleados se beneficiaran de la ayuda estatal.


Los dueños de una de las franquicias de las heladerías Cremolatti, del local de esquina Bv. San Juan y Bolivar en la ciudad de Córdoba más específicamente, usaron el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), dispuesto por el Gobierno nacional para mitigar las dificultades de los sectores más vulnerables, para “pagar” por medio de ese instrumento parte del salario de sus empleados.

Según contó ADN, todas las franquicias a nombre de Germán Rocca en la ciudad de Córdoba realizaron esta avivada”, que se trata nada menos que de una estafa a su propio personal.

De acuerdo a lo denunciado por empleados de la empresa que se encuentran trabajando en negro, ante el cierre por la cuarentena, los responsables de la sucursal comenzaron a exigirles que se inscribieran para acceder al bono de emergencia de 10 mil pesos.

Así, a aquellos empleados que lograban acceder a la ayuda estatal se les descontaban directamente los 10 mil pesos del sueldo. Es decir, cubrían con la ayuda estatal parte de sus obligaciones.

Al IFE sólo pueden acceder trabajadores informales, desempleados o monotributistas de las categorías más bajas. Como los dueños no tienen inscriptos correctamente a sus empleados pudieron hacer que el Estado cubriera parte de sus sueldos. La mitad de los trabajadores de la sucursal no están inscriptos debidamente, según uno de los empleados.

Hay otro dato del IFE que aquí cobra relevancia: es un beneficio que puede ser cobrado únicamente por un solo miembro del grupo familiar, de manera que si uno de los empleados cobrase el bono que harían valer por su sueldo, otro miembro de su núcleo familiar en necesidad no podría hacerlo. Es decir, con esta jugada el empleador no estaría perjudicando solamente a su empleado, sino a todo el grupo familiar del mismo.

En las capturas de pantalla del grupo de trabajo de la sucursal a las que accedió ADN se puede observar que uno de los socios del local explica a sus empleados cómo se pagarán sus sueldos. Como suele suceder, las empresas no figuran a nombre de sus dueños de hecho. En este caso, la apoderada legal de la sucursal es María Luz Gómez, pareja de Emmanuel Rossi, socio de Rocca.

Estafa Cremolatti

Estafa Cremolatti

Estafa cremolatti

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