La crisis golpea y distintas agrupaciones populares reportan que crece la demanda de platos de comida, en los barrios cordobeses.

En las últimas semanas, en comedores y merenderos han visto incrementarse la concurrencia de gente y la preocupación crece porque hay que hacer muchos esfuerzos para que alcance para todos: "vienen a pedir hasta una tacita de azúcar pero a veces no hay nada para repartir", se lamenta Elena Cahuana Fernández del Movimiento de Trabajadorxs Excluidos (MTE), en diálogo con La Nueva Mañana.

Ella tiene en su casa de barrio Nuestro Hogar III, el comedor Sin Fronteras donde concurren unos 150 niños a los que se les han comenzado a sumar adultos, para la merienda y la cena.

La cuarentena, encima, complicó más la situación: "cuando empezó la cuarentena, todo fue tan de repente que no queríamos exponer a nadie, así que resolvimos entregar bolsones pero fue una entrega simbólica porque eran 40 familias y no alcanzó. En ese bolsón no había aceite, ni fideos, ni arroz porque no teníamos. Pudimos entregar arvejas, batatas, choclo y algunas cositas más", dice a la vez que reclama que no están recibiendo ayuda del Ministerio de Desarrolla de la Provincia.

Por estos días,en una nueva campaña de donaciones el Encuentro de Organizaciones (EO) realizó un relevamiento y detectó que hay unos 150 espacios comunitarios más que dan un total de 450 comedores en Córdoba Capital.

“No diría que son comedores o merenderos que se abrieron durante la cuarentena, al menos no todos, sino que muchos de ellos en el primer relevamiento no se llegaron a sumar a la lista”, detalla Lisandro Levstein, docente universitario e integrante del Encuentro de Organizaciones y Utep, en conversación con La Nueva Mañana.

Según los datos que aporta el docente, son unas 58.000 personas las que están concurriendo hoy a comedores y merenderos de la ciudad.