En la noche del viernes 19 de febrero, Javier Carlos Galván (44) finalmente decidió confesar en las instalaciones de la Fiscalía de la ciudad de Cosquín, y admitir que había asesinado a su pareja Ivana Módica (47) para luego deshacerse del cuerpo en un sector cercano al camino que une las Sierras Chicas con el Valle de Punilla, a la altura del kilómetro 11,5, tras ocho días consecutivos de un operativo de búsqueda sin precedentes para la ciudad de La Falda.

El miércoles pasado, Galván fue indagado por la fiscal a cargo, Dra. Jorgelina Gómez, por los delitos de “homicidio doblemente calificado por el vínculo y por violencia de género”. Mientras que su abogado defensor, Felipe Jure, dijo que el asesinato habría ocurrido en circunstancias de “emoción violenta”, también dijo que su cliente “está sorprendido de sí mismo” y que “no pudo tener control sobre su consciencia”.

En las últimas horas, finalmente se conoció que la pericia psicológica que se le realizó a Galván la semana pasada, arrojó que comprende la gravedad de sus actos y que no se encontraron evidencias de alguna patología que pueda moderar su culpabilidad en el crimen del que se lo acusa, según indicó La Voz.

Importante operativo policial en inmediaciones del lugar donde Galván confesó que había tirado el cuerpo de Ivana Módica.(Foto: gentileza Mati Heich de Radio Nap).

Hasta el momento, las pruebas que prevalecen en el expediente se relacionan con una importante cantidad de detalles que describen y reflejan cómo el femicida intentó evitar que lo incriminen escondiendo el cuerpo de la mujer, desviando la investigación desde el primer momento, y negando su culpabilidad durante ocho días consecutivos.

Fuente: La Voz.