Todas expectantes de noticias para planificar la próxima campaña. Se hacen constantemente estimaciones de rendimiento para ver el impacto que ha tenido y está teniendo la sequía, pero sabemos que hasta que no entren las máquinas no tendremos real dimensión del daño. En este sentido, el USDA y el de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires han realizado estimaciones de mermas de magnitud y el productor sabe concretamente que esas mermas en algún lado están.

Por otro lado, se avizora un año complejo para los insumos tanto por los altos valores de los mismos como por las dudas si habrá faltantes en su provisión, lo que hace pensar al productor en forma permanente si realiza o no un posicionamiento temprano.

Desde lo fiscal y financiero, las empresas estarán pagando anticipos de impuesto a las ganancias del año anterior que fue bueno (o sea que serán altos) y además es posible que aumente el saldo de IVA de libre disponibilidad retenido por AFIP que nunca queda claro en qué plazo lo reintegrará.

Acopio y negocio agrícola

NEGOCIO AGRÍCOLA

La sequía en Sudamérica y el posible conflicto de Rusia con Ucrania le han dado al mercado internacional nuevos motivos para mantener su volatilidad e incrementar sus valores. El último informe del USDA recortó producción en Sudamérica pero no todo lo esperado, lo que implica que se estima un posible nuevo recorte sumado a que los aceites siguen con firmeza internacional. Sin duda la combinación de merma de producción sudamericana, posible conflicto bélico con impensados impactos en el mundo de los cereales y oleaginosas, el cambio de la lógica de mercados producto del Covid y la promesa de cambio de política monetaria de EEUU por aumento de tasas de interés, generan un mercado incierto, muy volátil, pero con precios actualmente en alza. Las decisiones a nivel local no son fáciles dado que, a diferencia del año pasado, no habrá excedentes de producción (o serán bajos) para capitalizar estos precios.

Los productores que tomaron coberturas por un determinado porcentaje de su producción, al mermar la misma, aumentaron automáticamente dicho porcentaje y en algunos casos es posible que tengan compromisos mayores a la producción final. La peor combinación posible ante coberturas poco flexibles (Forward) es tener precios en alza y mermas en la producción. Algunas reacciones que se están viendo es una mayor retención de trigo sin vender esperando suba de precios y además como refugio de tipo de cambio. Y es muy posible que el productor retenga soja hasta que quede claro cuál será el faltante real. Ambas acciones llevarían a que el ingreso de divisas para el fisco se demore respecto a lo ocurrido en la campaña anterior.

¿Ante este panorama… qué hacer? Desarmar o pasar coberturas rígidas a flexibles bajo el supuesto de “mañana será peor” (menos producción y posible mayor precio).

Para aquella producción no cubierta, aumentar las coberturas con opciones (Put). Y esperar que entren las máquinas al lote.

Desde el lado del sector ganadero

En la cría gran parte del negocio se va definiendo en función de la región y del clima que hubo. En las zonas de menores precipitaciones se están acelerando los destetes y la baja de carga de los campos, suplementando algunas categorías de recría a pesar del alto costo. El objetivo es entender mejor hacia dónde evoluciona el mercado. El valor del ternero y la ternera livianos sigue firme aunque con cierto atraso respecto a cómo venía, en valores del orden de los 350 $/kilo. Con vaquillona preñada en valores sostenidos de $130.000 o algo más.

El novillo gordo coqueteando con los 300 $/kilo, lo que hizo mejorar levemente la relación flaco/gordo dando un poco de respiro a los engordadores, ya que el costo de suplementación siguen en valores elevados. Los incendios y la sequía del Litoral están provocando la venta de categorías de vacas sin terminar y la búsqueda de campos más al sur para capitalizarlas, algo que aparece como dificultoso. Ante un escenario de inflación y poco destino seguro para los pesos, la ganadería es utilizada como refugio de valor. Veremos cómo sale el negocio.

Incendios en la provincia de Corrientes fuego bomberos trabajan sin descanso. (AP Photo/Rodrigo Abd) Foto: Rodrigo Abd

INCENDIOS EN CORRIENTES

Casi de lo único que habría que escribir este mes es sobre lo que está pasando en Corrientes. Miles de hectáreas quemadas, una pérdida de valor incalculable, la angustia de tanta gente, ejemplos de coraje ciudadano, la gente de las empresas peleando con el fuego y con la sequía que continúa, un ministro nacional a cargo de Ambiente que da vergüenza, una pelea de egos políticos mostrando sus miserias, el pedido de ayuda a Brasil y EEUU ante la ausencia y falta de recursos del gobierno nacional. Es casi un resumen del país que hemos construido o destruido estos años.