Este domingo alrededor de las 21 horas, un ladrón entró a robar a una casa en San Isidro y como el dueño se resistió, lo ahorcó con un cable y arrojó su cuerpo a la pileta. La víctima se llamaba Federico Saenz y tenía 41 años.

Lugar donde Sáenz fue asesinado. Foto: Googl

Por el hecho fue detenido un hombre de 30 años identificado como Mauricio Fernández. Como los dueños de la vivienda, ubicada en Aguado y Capitán Juan San Martín, estaban lavando su vehículo con el portón abierto, el autor del hecho ingresó por ese lugar.

Cuando el matrimonio notó la presencia del extraño, María Laura Martínez huyó a pedir ayuda. En cambio, su pareja fue maniatado en el jardín. Minutos más tarde, logró escapar, entró a la casa y enfrentó al ladrón, quien tomó un cable, lo ahorcó y tiró el cadaver a la pileta.

Con la llegada de la policía y el análisis de las imágenes capturadas por la cámara de seguridad de la zona se pudo corroborar que el delincuente actuaba solo. Además, se constató que bajó de la colectora de la Panamericana y se metió en la casa cuando vio la puerta de entrada abierta.

Fernández quedó detenido en la Comisaría San Isidro 1ra y la investigación la está llevando a cabo la fiscal Paula Hertrig.

Cuál es la pena que podría recibir el atacante

El cuerpo de Sáenz fue trasladado a la morgue que funciona en el Hospital de San Fernando, donde se espera que en las próximas horas le realicen la autopsia.

Lo que concluyan los forenses será clave para saber si el hombre fue estrangulado con el cable y arrojado muerto a la pileta, o si en realidad se terminó ahogando bajo el agua”, señaló una de las fuentes a Infobae.

Fuentes judiciales informaron que la fiscal ya tiene decidido imputarle los delitos de “robo y homicidio criminis causa”, cuando se mata para ocultar otro delito y lograr la impunidad, lo que prevé como única pena la prisión perpetua.