La docente Corina de Bonis denunció a mediados de septiembre que había sido secuestrada, torturada y amenazada de muerte por "hacer ollas en vez de dar de clases" pero la Justicia la imputó por falso testimonio y falsa denuncia. 

La mujer que da clases en el partido de Moreno realizó la denuncia y aseguró que los secuestradores le habían escrito con un objeto tipo punzón en el abdomen "Ollas no". Este episodio encendió las alarmas en la provincia pero ahora la docente quedó procesada y deberá declarar.

La maestra denunció que fue atacada con un punzón en la panza.

Además de De Bonis, en la causa quedó involucrada la vicedirectora del Centro de Educación Complementario (CEC) 801, también por falso testimonio ya que esta aseguró que habían recibido amenazas telefónicas pero las pericias habrían determinado que el llamado lo hizo la misma docente secuestrada.

La denuncia fue realizada por Roberto Baradel, secretario general de Suteba. Esta situación se produjo en medio del conflicto docente en la provincia, cuando De Bonis y muchos educadores realizaban trabajo social mientras las clases estaban suspendidas en reclamo de mejoras edilicias y condiciones de trabajo dignas.

María Fuentes (derecha), la vicedirectora imputada por falso testimonio.

Según informa Clarín, el fiscal Emiliano Buscalia, a cargo de la UFI N° 5 pidió que la docente sea indagada e imputó a María Fuentes, vicedirectora. Ambas deberán presentarse el próximo 2 de mayo en la Fiscalía ya que el Fiscal sostiene que hay suficientes pruebas para asegurar que ellas fueron las autoras del delito.

De encontrarse culpables a las docentes, no irían presas ya que la pena que les compete va de un mes a cuatro años de prisión, por lo que se trata de un delito excarcelable.

"Está descartado que De Bonis haya sido interceptada en el cruce de las calles La Tablada y Lugones", señaló Buscaglia; al mismo tiempo sostuvo que no se pudo comprobar que la hayan "arrojado" en la esquina de La Piedad.

Además, en los argumentos informó que los estudios psicológicos que se realizaron sostienen que la docente "pudo haber sido utilizada por otras cuestiones políticas" y que relato "posee características estereotipadas, resultando ser una persona pasible de sugestibilidad e influenciabilidad".