Se trata de más de 2 millones de pesos en paneles de poliuretano. "Estas placas estaban destinadas a varias cosas ya empezadas y una de ellas era un proyecto de un módulo de esterilización de barbijos y delantales para médicos, todo ad honorem", contó Jorge Ferrari.


El empresario Jorge Ferrari, quien realizó en el último tiempo importantes colaboraciones a hospitales de Bahía Blanca para combatir la pandemia del coronavirus, fue víctima de delincuentes que robaron al menos 200 paneles de poliuretano, equivalentes a 2 millones de pesos.

El ilícito se produjo en un depósito ubicado en el barrio El Saladero, donde se encuentra el acopio de paneles, utilizados para fabricar cámaras frigoríficas y módulos habitacionales, tipo container, tal como los donados al Hospital Italiano. Son paneles de 2,40 metros de largo y 6 centímetros de espesor, blancos y lisos de ambas caras.

Ferrari contó en LU2 que “el cuidador nos había informado que vio un boquete pequeño en la parte trasera del predio. Por allí sacaron unos 200 paneles de diferentes medidas”, abrió su relato el damnificado.

“El galpón tiene 30 metros de ancho por 50 de largo y en un rincón había una pila de 161 paneles, de los cuales solo dejaron 9. Más otra pila que sacaron de otro costado. Lo insólito es la cantidad y que tuvieron que sacar de a uno por vez, además de que son pesados -aproximadamente 30 kilos el más liviano”, comentó.

“Uno solo no lo puede manipular, por lo que imaginamos que había dos personas adentro, dos afuera y algunos más también para cargarlos”, apuntó.

El predio da a la calle y es utilizado como acopio.

“La valuación de lo robado será de unos 2 millones de pesos. No sacamos números precisos, porque no tiene sentido, ya que no tengo seguro y no tengo que rendir cuentas a nadie de esto”, sostuvo Ferrari.

El empresario señaló que “la carga total debe hacerse con un semirremolque completo de 14 metros de largo, aunque no creo que lo hayan hecho en un solo día. Esto ocurrió entre el 20 de abril y ayer. Quedaron por llevarse algunos, aunque imagino que lo iban a hacer. Lo realizaron en plena pandemia, eso es lo ilógico“.

“Los paneles son diseñados de manera exclusiva para nosotros y en el costado tienen como una cinta pegada con la palabra arneg. No hay muchos de esta especie. Diría que éstos son únicos. Por eso es que la difusión es vital para poder recuperarlos”, pidió.

Señaló que “estas placas estaban destinadas a varias cosas empezadas y una de ellas era un proyecto de un módulo de esterilización de barbijos y delantales para médicos, todo ad honorem, porque junto a la gente del Hospital Italiano creemos que si por alguna razón se desata un brote intenso no habría posibilidades de reponer estos materiales y habría que reutilizarlos”.

No obstante, sostuvo que igualmente “estamos trabajando con los filtros ultravioletas de esterilización y el resto de los componentes que integran el proyecto. El módulo era el habitáculo para contenerlo. Lo grave es el daño que le hacen a una pyme bahiense con 10 empleados. Es un golpe tremendo. Nunca pensé que era factible un robo de este tipo y en estos volúmenes. De hecho, no pudimos contar con seguro porque no nos dieron los tiempos”.

A su vez, dijo que decidió irse de ese sector y espera poder realizar la mudanza cuanto antes ya que “en El Saladero es imposible controlarlo”.




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