El nene azuleño, que superó la etapa más agresiva del linfoma de Hodgkin, tuvo su merecido festejo junto a su hermano Camilo, su familia y amigos.


Después de un año largo y duro, Benicio tuvo su merecido festejo. El nene azuleño, que cumplió cinco años y venció la primera etapa del linfoma de Hodgkin, celebró su cumpleaños en Azul junto a su hermano, su familia, sus compañeros de jardín y mucha gente que quiso acercarse a ayudarlo.

Benicio y Camilo festejaron juntos.

“Fue un día hermoso. Acompañó el clima, fue muchísima gente a saludarlo. Fueron todos los chicos del jardín, compañeros de él y de su hermano Camilo. Beni estaba muy contento, muy ansioso. Quería hacer todo, corría por todos lados, quería ir a la pileta. Lo importante es que estuvo muy feliz y que todos estuvimos muy felices. Terminamos agotados pero valió la pena”, contó María José Pesch, una amiga de la familia que desde el comienzo ayudó a Benicio y a su mamá, emocionada al dialogar con Vía Azul.

Benicio y Camilo soplaron las velitas junto a sus amigos y su familia.

“Queremos agradecer a todos los que nos ayudaron, a todos los que lo hicieron posible. Hay dos chicas que nos regalaron las tortas, la gente del salón Luma. Más allá de lo económico, el gesto es hermoso. El gesto de amor que pusieron nos llena el alma. Saber que hay gente con tan buen corazón nos llena el alma. Todo esto fue posible por la colaboración de la gente”, agregó Pesch.

Benicio y Camilo soplaron las velitas junto a sus amigos y su familia.

EL TRATAMIENTO

Benicio terminó la quimioterapia en Buenos Aires a mediados de enero y deberá continuar con un tratamiento ambulatorio. La parte más agresiva de su tratamiento terminó con un resultado positivo. Durante cinco años, el nene deberá seguir con controles médicos y controles, pero lo más difícil ya pasó.




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