La lentitud con la que arrancó la campaña de vacunación contra el coronavirus en Francia, donde apenas fueron vacunadas alrededor de 200 personas hasta la fecha, provocó críticas de políticos y científicos, que pidieron acelerar el ritmo de administración de las 500.000 dosis que recibió el Estado.

¡Alemania ya vacunó a más de 42.000 personas, Reino Unido a 900.000 y Francia lleva menos de 200! Tras las mascarillas, los tests y el aislamiento, un nuevo fracaso sería terrible”, advirtió la semana pasada el líder de la mayoría conservadora en el Senado, Bruno Retailleau, quien reclamó que se haga público el calendario de vacunación en las residencias de ancianos.

Hasta entonces, el Gobierno se mantuvo cauto para no provocar más rechazo. “Antes de inmunizarnos contra el virus, hay que inmunizarse contra el miedo”, dijo el ministro de Sanidad, Olivier Véran, a comienzos de diciembre. 

La aplicación de la vacuna es voluntaria (además de gratuita) en Francia, para lo que se requiere el consentimiento del paciente o de un tutor legal si no puede darlo este, uno de los motivos de la lentitud del proceso.

La aplicación de la vacuna es voluntaria (además de gratuita) en Francia.AP

Está tardando algo más en arrancar. No confundo velocidad con precipitación. Asumimos esta diferencia con otros países”, aseguró Véran, y se mostró confiado en que pronto las cifras serán comparables a las de los vecinos. “Recibimos la misma cantidad de dosis que los alemanes, tenemos los mismos objetivos y tendremos los mismos resultados. A finales de enero, habremos recuperado esa diferencia”, prometió.

Ahora, el Gobierno encaró una “nueva estrategia” y aseguró que cumplirá con su plan de vacunar al primer millón de ciudadanos antes de febrero. Acaba de ampliar los grupos que van a recibir las inyecciones de forma prioritaria y creará espacios específicos de aplicación en la segunda fase.

El portavoz del Ejecutivo, Gabriel Attal, afirmó en una entrevista publicada este domingo por Le Journal du Dimanche que ya empezó la aceleración a la que se refirió el presidente, Emmanuel Macron, en su discurso días atrás. En su tradicional alocución a la nación en el último día del año, el mandatario aseguró que no permitiría “que se instale una lentitud injustificada”.

Este fin de semana, Francia comenzó a vacunar a personal sanitario de más de 50 años.Morry Gash | AP

Este fin de semana, se comenzó a vacunar a personal sanitario de más de 50 años, lo que equivale a 1,2 millones de personas potenciales, un grupo que inicialmente no estaba previsto que se vacunara hasta febrero.

Attal destacó que “todo el proceso va a estar regido por un principio: el de transparencia”. Por eso, el 10 de enero se constituirá un “consejo ciudadano” con 30 personas elegidas por sorteo, que “podrán plantear cualquier pregunta y hacer cualquier observación” a las autoridades sanitarias.

En el trasfondo de la controversia, Francia es uno de los países más antivacunas de Europa y del mundo Enfrenta un gran desafío: la población se resiste a vacunarse. Una semana después de que comenzara la campaña de vacunación con la fórmula de los laboratorios Pfizer-BioNTech, la proporción de las personas que aceptaría la vacuna camina cuesta abajo.