Mateo Frascheri es un apasionado de la electrónica, tanto que a su corta edad ya tiene muy en claro que su futuro estará en la Ingeniería en Mecatrónica, que reúne los conocimientos de la mecánica, la electrónica, la informática y la robótica. Y con ese objetivo ya planea ingresar a la UTEC.

Pero mientras llega ese momento, Mateo sigue armando y desarmando cuanto se le cruza en su camino. Ya a los 7 años, el niño iba al taller de su padre con sus autitos motorizados y estudiaba su funcionamiento.

Con la época de pandemia por coronavirus a Mateo le surgió una duda, y rápidamente puso en práctica toda su curiosidad para resolverla. Su idea era encontrar la solución para que el elástico del tapabocas no le lastimara las orejas; así creó una pieza impresa en 3D que compartió con los profesionales.

Fabricó tensores para tapabocasEl país

Matteo es incansable y en los ratos libres se ocupa también de su empresa, Matthew Prints, en la que se dedica a imprimir productos como identificadores para mascotas o cortadores de galletitas con la impresora 3D que tiene en su casa hace un año y que le regaló su madre. “Tengo unos 15 pedidos por día”, dijo al diario “El País”. Y agregó: “Me va bien; me gusta mucho”.

En cuanto a los tapabocas, llegó a unos planos para fabricar unos tensores que sirven para evitar esas molestias. Y, ante el aumento de casos en Fray Bentos, su ciudad, decidió crear 50 tensores para donarlos a la Dirección departamental de Salud para que los médicos y el personal de enfermería puedan usarlos durante su jornada de trabajo.

Fabricó tensores para tapabocasEl país

El uso es muy sencillo: el elástico del tapabocas se engancha al tensor y este se coloca en la nuca para que no haya fricción detrás de las orejas.

De la Dirección de Salud aceptaron con gusto su donación y quedaron en comunicación por si se necesitan más en el corto plazo.