Por primera vez luego de declarada la emergencia sanitaria, el índice de empleo asalariado registrado en empresas privadas mostró alguna leve alza. En septiembre, marcó una mínima variación mensual del 0,1%, de acuerdo a la información que surge de los registros administrativos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).

El dato surge del “Panorama mensual del trabajo registrado” confeccionado por el ministerio de Trabajo de la Nación, que también destaca una fuerte merma de las suspensiones en octubre, que era muy utilizado en los sectores económicos más afectados por la pandemia.

Según el relevamiento de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), además, las expectativas empresarias respecto de la contratación de trabajadores para el próximo trimestre fue positivo por primera vez desde febrero 2020.

“Esto es consecuencia directa del impacto positivo de las medidas implementadas y de los consensos sociales alcanzados que, desde el inicio de la crisis causada por la pandemia, buscaron sostener el nivel de empleo amortiguando los efectos sobre la población trabajadora”, señala el informe de la cartera laboral.

“Las políticas aplicadas impidieron una mayor destrucción de puestos de trabajo como ocurrió en otros países de la región, manteniendo al empleo formal a disposición de las empresas para contribuir a la reactivación económica que se está observando actualmente”, agrega.

Con una dinámica sectorial heterógenea, el trabajo mantiene por cuarto mes consecutivo un crecimiento del total del trabajo registrado, categoría integrada por el empleo asalariado y el trabajo independiente. En septiembre, la variación positiva de 0,3% del trabajo registrado implica la incorporación neta de 32.400 personas al trabajado declarado.

Según el mismo estudio, esta expansión del total del trabajo registrado se explica por la recuperación del trabajo independiente, en particular, por el aumento del trabajo declarado en el régimen del monotributo. En segundo lugar, por el empleo asalariado registrado privado. En efecto, en el mes de septiembre, el empleo monotributista creció un 1,6%.

Las suspensiones siguen en baja de forma permanente desde el pico máximo alcanzado en mayo de 2020 (8,8%). Todavía en una cifra elevada para los promedios históricos, se ubicó este mes en el 4,8% del empleo registrado del sector privado.

Por otra parte, se sigue registrando una mejora de las expectativas de las empresas en relación a la contratación de personal que, en octubre de 2020, por primera vez desde el inicio de la pandemia, han alcanzado un valor positivo, destaca el estudio.

“Las expectativas netas de aumento de personal se ubicaron en el 1,1%. Del 7,6% de las empresas que declaran que harán cambios en sus dotaciones en los próximos 3 meses, el 4,4% espera aumentar la dotación y el 3,3% estima que la reducirá”, precisa.

“La actual estabilidad del salario real en un escenario tan dramático a nivel global, contrasta con la severa contracción del poder adquisitivo en tres de los cuatro años precedentes, períodos en los que la economía argentina no resultó afectada por grandes crisis internacionales”, añade y concluye puntualizando que “la variación interanual del salario real en septiembre de 2018 y de 2019, alcanzó al -6,6% y al -3,4%, respectivamente”.