El expresidente uruguayo Tabaré Vázquez murió este domingo a la madrugada a los 80 años a raíz de un cáncer de pulmón, informó su familia.

Con profundo dolor comunicamos el fallecimiento de nuestro querido padre” a las 3 de la madrugada “por causas naturales de su enfermedad oncológica”, señaló un comunicado de sus hijos Álvaro, Javier e Ignacio Vázquez, publicó la agencia AFP.

En Twitter, Álvaro Vázquez, de profesión oncólogo igual que su padre, escribió que “mientras descansaba en su hogar, acompañado de algunos familiares y amigos, por causa de su enfermedad, falleció Tabaré”.

“En nombre de la familia, queremos agradecer a todos los uruguayos el cariño recibido por él a lo largo de tantos años”, agregó.

Tabaré Vázquez, oncólogo y exdirigente del club de fútbol local Progreso, fue el primer candidato de la coalición de izquierda Frente Amplio en llegar a la intendencia (gobernación) de Montevideo en 1989, y a la presidencia -tras dos intentos fallidos- en 2005, rompiendo con la hegemonía de los tradicionales Partido Colorado y Partido Nacional.

Fue una de las principales figuras de la escena política de Uruguay de los últimos 30 años, período en el cual ocupó la presidencia del país en dos mandatos (2005-10 y 2015-20), y un emblema de la centroizquierda en la región. Junto con José “Pepe” Mujica (presidente entre 2010 y 2015) y Danilo Astori integró el trío de líderes del Frente Amplio, herederos del general Liber Seregni, fundador de la alianza de centroizquierda que gobernó Uruguay a partir de 2005 y hasta marzo de este año.

Nació el 17 de enero de 1940 en el barrio montevideano de La Teja e inició su carrera política en 1983, cuando ingresó al Partido Socialista, en el que militó hasta que pidió su desafiliación en 2008, luego de su veto a la ley de aborto que había votado la bancada frenteamplista durante su primer mandato.

Casado el 23 de octubre de 1964 con María Auxiliadora Delgado -quien falleció el 31 de julio de 2019-, tuvo tres hijos: Álvaro, en 1966; Javier, en 1967, e Ignacio, en 1970, además de un hijo adoptivo, Fabián Barbosa.

Integrante de la Logia Artigas de la masonería uruguaya y amante de la pesca, en 1979 incursionó en la presidencia del Club Atlético Progreso, que desempeñaría por 10 años, y durante su gestión el club se consagró por primera y única vez campeón de la Primera División uruguaya de fútbol.

En varias oportunidades fue firme candidato a ocupar la presidencia de la Asociación Uruguaya de Fútbol, pero nunca logró el consenso necesario para acceder al cargo.

Vázquez se convirtió en un personaje vastamente conocido por el pueblo argentino -y cuestionado por una parte de él- en su primer mandato presidencial, cuando permitió que en territorio uruguayo, pero a la vera del río Uruguay, se estableciera una planta pastera llamada Botnia.

Ambientalistas y pobladores de la ciudad de Gualeguaychú, ubicada del otro margen del cauce hídrico, denunciaron que la papelera podía llegar a contaminar las aguas del río de jurisdicción compartida, pero el presidente uruguayo mantuvo la construcción, primero, y el funcionamiento de la polémica industria, después.

Vázquez empezó a tener problemas de salud el año pasado. Todavía en el Gobierno, anunció el 20 de agosto de 2019 que le había sido detectado un tumor en su pulmón derecho.

Dos días después se internó en un hospital de la capital para practicarse estudios adicionales que confirmaron la presencia de un tumor maligno y en septiembre terminó con éxito la radioterapia con radiocirugía para combatirlo.

“La ciencia permite que el cáncer sea una de las enfermedades que más se cura”, dijo meses después, y manifestó el deseo de “poder ponerle la banda presidencial al próximo presidente”, lo que hizo el 1 de marzo de este año al pasarle el mando a Lacalle Pou.

El nuevo presidente de Uruguay, Luis Lacalle, sonríe después de recibir la banda presidencial del mandatario saliente Tabaré Vázquez en Montevideo, Uruguay. (Foto: AP Photo / Natacha Pisarenko)

La última revisión a la que fue sometido en mayo de este año dio “resultados excelentes” al no presentar actividad tumoral.

Sin embargo, algunos allegados afirmaron al diario El País que el exmandatario sufrió algunas recaídas de su enfermedad, la última de ellas pocos días antes de las elecciones regionales del 27 de septiembre pasado.

Asimismo, Vázquez fue operado en junio pasado de un tumor benigno en la próstata que no tenía relación con su cáncer, y por el que solo estuvo internado un día.

A principios del mismo junio dio negativo a una prueba de coronavirus a la que se sometió tras haberse reunido con Lacalle Pou, quien había estado en contacto con personas infectadas pero también dio negativo.

La prensa local destacó que tras dejar la presidencia, Vázquez se mantuvo muy activo en las cuestiones políticas del país, en particular en las gestiones del Frente Amplio.

El presidente uruguayo fue uno de los primeros en reaccionar ante la muerte de su antecesor.

“Enfrentó con coraje y serenidad su última batalla. Tuvimos instancias de diálogo personal y político que valoro y recordaré. Sirvió a su país y en base al esfuerzo obtuvo logros importantes. Fue el Presidente de los uruguayos. El país está de duelo. QEPD Presidente Tabaré Vázquez”, escribió en mandatario en Twitter.

Con información de AFP y Télam.