Minutos antes de las 11 de este jueves, el presidente Alberto Fernández llegó a la Casa Rosada para participar del velorio de Diego Maradona, que falleció el miércoles a los 60 años.

Fernández llegó en helicóptero desde la residencia de Olivos, acompañado por la primera dama Fabiola Yáñez y, antes de ingresar, se acercó al vallado de la Casa de Gobierno para saludar a un grupo de personas apostadas en ese lugar.

Una vez adentro, Fernández se acercó al cajón de Maradona y le dejó una camiseta de Argentinos Juniors con el número 10 en la espalda, y un pañuelo de Madres de Plaza de Mayo.

“Diego era Argentina en el mundo, nos llenó de alegría y nunca le vamos a poder pagar tanta alegría”, dijo el miércoles Fernández tras conocerse la noticia del fallecimiento del Diez.

“Es imposible pensar que Maradona se ha ido y no se va a ir porque va a estar en la memoria colectiva, va a ser una persona imborrable en la memoria argentina, en el fútbol no hay nadie como Maradona. Era un hombre absolutamente genuino, que expresaba todo con la fuerza con la que jugaba al fútbol”, agregó el presidente.