Una familia de Moreno fue interceptada por una banda de once ladrones armados que los amenazaron y les robaron. Los delincuentes vestían indumentaria policial y simulaban estar haciendo un allanamiento.

Los delincuentes sorprendieron a la dueña de casa, Mariana, cuando llegaba en un remís el miércoles minutos antes de las 15. En la puerta de la casa la esperaba un hombre que venía a hacer un trabajo en la vivienda. La dueña de casa, el remisero y el joven del service fueron llevados por los ladrones al interior de la vivienda.

Los delincuentes llevaban chalecos anti balas de la policía, y hasta un ariete de los que se usan para allanamientos, y eso gritaron cuando los vecinos advirtieron su presencia: “Esto es un allanamiento”.

Dentro de la vivienda estaban las tres hijas de Mariana, de entre 8 y 12 años, y la empleada de la casa. Nueve de los ladrones ingresaron y dos quedaron afuera.

“Lo material va y viene, la vida no te la devuelve nadie”, dijo Mariana este jueves a TN, y contó cómo fue la secuencia de los hechos: “Yo llego en un remís y me dicen tirate al piso, me apuntan con el arma. Fue impresionante cómo bajaron, me dijeron vamos adentro y me decían dame la plata, dónde está el oro, dónde están las joyas”.

A Mariana la mantuvieron en una habitación, mientras dos de sus hijas se quedaron con la empleada. Cuando los ladrones fueron a encerrar al técnico en un dormitorio, encontraron a la hija más chica del matrimonio.

“Ellos insistían en que había plata, y en eso uno me dice ‘mirá lo que tengo’, y habían encontrado a mi hija. Dame la plata o me llevo a tu hija, me dijeron. Le digo ‘mirá, ahí está lo único que tenemos de ahorro en la casa’”, relató la mujer.

Por entonces se activaron las alarmas de los vecinos de Trujui, y los delincuentes -que llevaban unos 15 minutos en la casa- apuraron la huida. “Vamos, llevá la nena”, escuchó Mariana que uno le dijo a otro.

Lo agarro de la mano al delincuente y a la nena del brazo y le digo ‘a la nena no te la vas a llevar’”, contó. “Uno la apuntaba a ella y el otro me apuntaba a mí y me decía ‘tranquila que no te voy a hacer nada, pero a la nena te la llevo’”.

Finalmente dejaron a la pequeña de ocho años con su mamá y salieron de la casa.

“Pensé en morir varias veces. Cuando me agarraron acá cerraba los ojos, no quería mirar, pensé que me moría. Dije ‘estos me matan’. Lo único que quería era cubrir a la nena, me ponía para protegerla a ella”, recordó Mariana sobre el terrible hecho.

Mientras tanto, una vecina narró que, durante el robo a la casa de Mariana, lindante a la suya, algunos de los ladrones forzaron la puerta de su casa e ingresaron.

“Rompieron la puerta para poder entrar. Estábamos en la casa del fondo y nos encerramos. Yo escuchaba los gritos, las alarmas, y cuando estaba viniendo al frente a ver qué pasaba escucho que estaban en la cocina, me fui corriendo al fondo, agarré a mi hija y nos encerramos”, relató la vecina.

Mariana contó también que no es la primera vez que son víctimas de un robo y lo vinculó con el trabajo de su marido, dueño de una empresa de pollos. “Les robaron hace tiempo en el depósito y después lo chocaron con una camioneta para robarle porque llevaba una recaudación de la mercadería para pagar. Para mí es todo mandado, son los mismos”, sostuvo.