Joe Biden, flamante presidente de Estados Unidos, y su par ruso, Vladimir Putin, hablaron este martes por teléfono y trataron algunos de los temas más relevantes de la agenda bilateral e internacional: armas nucleares, el conflicto separatista en Ucrania, el acuerdo nuclear con Irán, el gasoducto Nord Stream 2 que empieza en Rusia y termina en Europa, y la detención del opositor Alexey Navalny en Moscú.

Según el Kremlin, Putin “subrayó que una normalización de las relaciones entre Rusia y Estados Unidos respondería a los intereses de ambos países y también de toda la comunidad internacional, dada la particular responsabilidad (de ambos Estados) en el mantenimiento de la seguridad y la estabilidad del mundo”.

La vocera de la Casa Blanca, Jen Psaki, en cambio, destacó otros temas que fueron discutidos.

Biden “llamó al presidente Putin esta tarde con la intención de discutir nuestra voluntad de extender (el tratado) Nuevo Start por cinco años”, explicó la vocera, en relación al Tratado de Reducción de Armas Estratégicas, un acuerdo bilateral firmado originalmente en la posguerra fría que buscó limitar el número de misiles y cabezas nucleares que posee cada una de las potencias.

Además, Psaki destacó que el flamante mandatario estadounidense le comunicó a Putin que Estados Unidos continuará apoyando a Ucrania frente a lo que consideró como “la agresión” de Rusia, en referencia a la anexión de la península ucraniana de Crimea en 2014.

Biden también expresó su preocupación por el “envenenamiento” del opositor Navalny, quien tras recuperarse en Alemania volvió hace una semana y media a Moscú, donde fue inmediatamente detenido, según las autoridades rusas, por no cumplir con los términos de una condena en suspenso de 2014.

Sin embargo, el opositor, al igual que los Gobiernos de las principales potencias occidentales, sostiene que es un preso político.

Putin no solo rechazó en varias ocasiones que Navalny haya sido envenenado en Rusia y además acusó a Estados Unidos de injerencia en los asuntos internos del país al acusarlo de fomentar las masivas protestas a favor de la liberación del opositor.

Otro tema que la Casa Blanca destacó de la conversación telefónica fue la promesa de Biden de revisar las sanciones tomadas por su antecesor, Donald Trump al proyecto de gasoducto Nord Stream que busca unir Rusia con el norte de Alemania, a través del Mar Báltico.

“Somos conscientes de que el Gobierno anterior impuso nuevas restricciones a las actividades relacionadas con el gasoducto en virtud de la Ley de Autorización de Defensa Nacional, y estaremos revisando esas medidas”, dijo Psaki y añadió que Biden espera continuar consultando con sus socios europeos sobre este tema.

Las sanciones de Trump contra este proyecto energético no solo habían sido cuestionadas por Rusia, sino por la canciller alemana, Angela Merkel.