Este lunes, el ejército de Chile informó que 36 miembros de la dotación militar de la Base Antártida chilena “Bernardo O’Higgins Riquelme” dieron positivo de coronavirus por lo que se relevaron por la dotación 2021, quienes debieron guardar una cuarentena preventiva antes de viajar al continente. Diez de los civiles contagiados son empleados de una empresa contratista que realizaba tareas de mantenimiento.

La Armada puntualizó que tres tripulantes de un buque que prestó labores de apoyo logístico en la misma base también se contagiaron, por lo que los 208 tripulantes están con cuarentena preventiva a bordo de la nave.

La base chilena en la Antártida "Bernardo O'Higgins".Shutterstock

“Gracias a la oportuna acción preventiva que la institución materializó, se logró relevar a dicho personal, los cuales, luego de ser sometidos a un control médico y a la administración de una prueba PCR (que detecta la presencia del virus), permitió constatar los contagios de los 36 hombres”, señaló la Armad, quien detalló que el personal contagiado “se encuentra debidamente aislado y constantemente monitoreado” y no presenta complicaciones asociadas al COVID-19.

El diario La Prensa Austral de Punta Arenas, indicó que desde el 15 de diciembre autoridades del Ministerio de Defensa y de la Cancillería manejaban informaciones “de personas que viajaron a la Antártida y al llegar al continente presentaron síntomas relacionados con COVID-19 y que luego se ratificaron con exámenes PCR”. Personal de la Armada también se contagió.

Personal de la Armada de Chile monitorea el paso de los buques.

Un comunicado institucional puntualizó el jueves último que los 208 tripulantes del buque multipropósito “Sargento Aldea”, que entre el 27 de noviembre y el 10 de diciembre desarrolló labores de sostenimiento logístico en la Base Antártica “Bernardo O´Higgins”, en una acción conjunta con el Ejército de Chile, se encuentra en cuarentena preventiva luego de detectarse tres casos de COVID-19 positivos.

En el mismo se señala que los PCR a la dotación se realizaron el 16 de diciembre, tras su arribo a Talcahuano, 500 kilómetros al sur de Santiago. La decisión de testear a los tripulantes se tomó “tras la detección de dos casos positivos de COVID 19 de personal militar desembarcado en Punta Arenas el día 10 de diciembre”.