A finales de marzo hubo un gran revuelo en las redes por un tuit publicado por el bitcoiner argentino Franco Amati acerca de un eventual control del Banco Central sobre las compras de los clientes de los bancos.

Amati es cofundador de Signatura, una startup de blockchain para la validación de documentos, así como de EspacioBitcoin y Bitcoin Argentina NGO.

Desde el Banco Central, por su parte, aclararon que el formulario que distribuyeron en los bancos solo es parte de un sondeo para ver si es necesario establecer alguna regulación.

Algunas entidades y operadores realizaron consultas sobre las regulaciones para operar con criptomonedas y por eso el área de Regulación Financiera está estudiando si es necesario establecer alguna norma especial.

“Como parte del proceso, se hizo consultas a los bancos para conocer el volumen y profundidad de la utilización o compra de criptoactivos”, explicaron. “Es una práctica habitual pedir información a los bancos sobre distintos temas de interés antes de avanzar en la elaboración de regulaciones”.

Según declararon, “no significa que se vaya a regular sino que se está estudiando si corresponde hacerlo”.

Las entidades bancarias deben informar antes del próximo miércoles 7 de abril a los clientes que posean cuentas para operar con criptoactivos o que hayan declarado o se tenga conocimiento de que realizan operaciones de compra, venta o gestión de pagos con criptoactivos.

Los bancos tendrán que indicar el número de cuenta, el titular, CUIT, razón social, domicilio real, legal y las personas autorizadas a operar con la cuenta.

Pero la realidad es que en el sector aseguran que la mayoría de las transacciones de compra y venta de criptomonedas no pasan por los bancos.

La mayor parte de las transacciones que se llevan a cabo con bitcoins son hechas de forma Peer to Peer (P2P, par a par) en internet, lo que significa que transferencias de bitcoins se pueden hacer, nacional o internacionalmente, transfiriendo cantidades entre dos dispositivos, sin pasar por un banco o institución que medie la transacción, según aclara el sitio ArgenBTC.

Esto quiere decir que se transfieren pesos de una cuenta a otra, no del banco al exchange (casa de cambio) de compra de criptoactivos.

Es que desde que se implementó el cepo al dólar en Argentina aumentó el interés por el bitcoin, la moneda digital global surgida en 2008 que no es controlada ni garantizada por ningún gobierno ni Banco Central.