Como por arte de magia, Connie Isla (26) divide sus tiempos entre el canto, la actuación y el activismo. Con una organización estricta que la caracteriza, se las rebusca para llevar adelante todos los proyectos y las luchas que encara. Este jueves 25, subirá al escenario en pandemia, con un show en el Hipódromo de Palermo y de la mano de un protocolo que le permitirá reencontrarse con sus fans y tocar todo su disco “Luz y fuego”.

Contenta y “con muchas pilas” se prepara para el recital que brindará al aire libre, y que contará con dos artistas invitados: Miss Bolivia, con quien interpretó “Brote”, y Axel Fiks.

Aunque reconoce que la nueva normalidad de los recitales dista mucho de los convencionales, está muy emocionada por su próximo show. “Está buenísimo, a pesar de que no es lo mismo. Yo tengo canciones bien arriba y la gente se quiere parar a bailar y no se puede”, explica Connie Isla en diálogo con VíaPaís y agrega: “Estoy agradecida de poder tocar y seguir compartiendo música”.

La vuelta a la presencialidad tiene sus “costos”. Los espacios son para cuatro personas como máximo para poder cumplir la distancia social, se toma la temperatura al ingresar y se coloca alcohol en gel.

"Luz y fuego" es el primer disco de la artista.Flor Cisneros

A pesar de las diferencias y las restricciones, la influencer espera el jueves con ansias para poder reencontrarse con sus fans. “Va a ser una de las primeras veces que realmente toque todo el disco”, cuenta entusiasmada.

Tanto el 2020 como este año que recién comienza, empapan de proyectos la agenda de la cantante. Durante la cuarentena lanzó los éxitos “Sexo Sentido”, “Brote”, “Tu Canción”, “Caminito” y “Yo Soy” junto al cantante español Muerdo. Además presentó su primer libro “Más luz x favor” y hace apenas un mes, lanzó “Colchón”, el videoclip que interpreta junto a su novio Nico, y que fascinó a sus seguidores.

Connie Isla es vegana desde hace más de tres años.Flor Cisneros

A esta extensa lista de objetivos, se sumarán un segundo disco y una obra de teatro de la que formará parte en abril. Cabe destacar que la actriz también tiene su propia marca de ropa vegana “Vrote”: otra tarea que lleva adelante con mucha felicidad y que, por supuesto, le implica otras tantas horas de su largo día.

Su vida se desarrolla a las corridas. Y a la misma velocidad, llueven los mensajes en su cuenta de Instagram: agradecimientos y pedidos de ayuda. Es que Connie Isla se compromete y lucha a capa y espada por todas las causas que la conmueven y que involucran a un sector muy variado de la población: el veganismo, las mujeres y el medio ambiente.

Además, Connie es madrina de “Sumá Nativas”, el proyecto de Restauración de la cuenca del Río Mendoza que articula a los sectores público-privados y a la ciencia que lleva adelante Cervecería y Maltería Quilmes junto a The Nature Conservancy, Fundación CRICyT y miembros de los institutos IANIGLA y IADIZA del CONICET Mendoza.

Su libro "Más luz x favor" cuenta su proceso personal de transformación.

-¿Cómo fue tu paso al veganismo?

-Hace más de 10 años que no como animales, y tres y medio que soy vegana. Me hacía mucho ruido comer animales, no me gustaba mucho la carne ni ir a un asado. El veganismo me parecía admirable pero imposible y excesivo. Hasta que en un momento, en el que tuvo mucho que ver la era de la viralización por las redes porque empezó a aparecer más información, conocí a una persona que es vegana y me fueron cayendo un par de fichas. Le dije a Nico que iba a probar de a poco y él me acompañó. Durante un mes empecé a reemplazar las cosas, fuimos a restaurantes veganos y después comencé a informarme más hasta que terminé con un activismo a flor de piel muy intenso.

-En tus redes sociales, ¿qué tipo de ayuda te piden los seguidores?

-Desde perros o gatos que se perdieron hasta quizás algún caso de violencia de género, o alertas que tienen que ver con el medio ambiente. De repente me dicen: “Coni, están talando un bosque” o “Está a punto de extinguirse tal especie”.

Para Connie Isla, combinar la música con un mensaje es "impagable".

La artista encontró en la música una forma atípica de visibilizar lo que, desde sus ojos, es injusto. Por eso, sus letras cuestionan y derrumban ciertas creencias instaladas en la sociedad, y a su vez, rompen con los estereotipos de belleza.

“Primero empezó como un proceso personal. Apenas empecé a militar, paulatinamente eso se fue volcando en la música”, relata la joven multifacética. Y añade: “Está muy bueno poder utilizar un canal como lo es la música. Es algo que más allá del idioma, se entiende en cualquier parte del mundo. Poder combinarla con un mensaje es impagable”.

La actriz busca estar en "constante deconstrucción"Foto: Delfina Seefeld

-¿Imaginabas que iba a tener tanta magnitud?

-Sí y no. Sí porque de chica siempre soñaba con ser cantante, recorrer el mundo y que todos canten mis canciones. Pero por otro lado no, porque más allá de que suceda, verlo materializado siempre es impactante. Cada vez que me subo al escenario o leo los mensajes, me sorprendo. La gente me dice “me cambiaste la vida”, “tal canción me hizo dar cuenta de esto”.

Su máxima es estar en “constante deconstrucción”. Piensa mucho y se cuestiona todo. Así, logra posicionarse desde otro lugar para cantar y llevar su arte a sus más de 500 mil seguidores.

Un claro ejemplo es su forma de considerar el amor. “Es algo clave que mejora el mundo pero si se trata del amor romántico, hay muchos temas a debatir. Yo trato no idealizarlo, sino de verlo desde un lugar más cotidiano y no desde lo posesivo, exclusivo, eterno e imprescindible para mi vida”, afirma con convicción la autora de “Colchón”.

Connie Isla convive junto a su novio Nico Lorenzon.

Con una sensibilidad fácil de percibir, Connie Isla busca promover un “cambio cultural”. El activismo y su transformación la llevaron a desarrollar una gran virtud: la paciencia. “Con el tiempo he aprendido a entender que hay procesos por los que hay que esperar. Hay cambios que son mucho más profundos”, señala y agrega: “A las cosas hay que pensarlas un montón desde muchos puntos de vista; el impulso no es tan efectivo”.

-En uno de tus temas denunciás la falta de empatía, ¿en qué actos la ves?

-Somos una sociedad que ha ido aprendiendo a vivir en una cultura de lo descartable, los animales, las personas y el medio ambiente son meros objetos o seres descartables. A los animales los reproducimos a montones y los asesinamos para alimentarnos cuando hay otras opciones. A las personas las maltratamos y las precarizamos laboralmente, utilizamos plásticos de un solo uso, no nos fijamos la trazabilidad de la ropa y el mundo se torna un lugar hostil. El lugar para la empatía queda reducido a casi nada. Hay que trabajar, ganar plata, ser feliz, tener una pareja estable, tener hijos y tener éxito: muchas cosas quedan relegadas. Está todo al revés.

Connie Isla tiene su propia marca de ropa llamada "Vrote".Flor Cisneros

-Participaste en el Concierto con los Refugiados en 2020 y tocaste junto a la banda Latin Vox Machine ¿Qué sentiste cuándo te convocaron y qué opinión te merece el tema?

-Es algo tristísimo. Es una realidad que lamentablemente sucede cada vez más, teniendo en cuenta los cambios que sufre el planeta y a esto se suma que no se visibiliza nada. No se habla mucho. Hay un montón de injusticias de las que no se hablan, pero es como si en las noticias, en los temas de conversación y en los medios no existiera. Y con respecto a la banda, está buenísima. Son increíbles todos. Fue un honor y un placer cantar con Latin Vox. Me sorprendí; estuvo genial que me llamen para formar parte de un proyecto como este. Además estaban Natalie Pérez y Perdro Aznar, estuvo bárbaro, fue un sueño.

Connie Isla denuncia la falta de empatía en su canción "Equidad".Foto: Delfina Seefeld

Transparente, franca, directa, estricta y determinada: así se autodenomina la influencer cuyo ritmo de vida es agitado. El trabajo, que se divide entre la música, la actuación y la moda; y las luchas, ocupan la mayor parte de su cotidianidad.

Todo ser humano conoce el colapso. Y en este caso, Connie no está exenta. Aunque admite que cada tanto se siente abrumada, hace el sano ejercicio de buscarle el lado positivo a todo: “Agradezco que tengo trabajo y digo: ‘No te quejes, si te hablan tantas personas es porque claramente hay una movida importante en tu vida’”.