El lunes se supo que había cuatro argentinos en Kabul, capital de Afganistán, que quedó sumida este fin de semana en una situación de caos y horror después de que los talibanes tomaran el control del Gobierno del país.

//Mirá también: Estallido social en Afganistán: más de 600 personas huyen del país en la bodega de un avión estadounidense

De ellos, dos pudieron salir del país asiático, informó TN.com.ar. Se trata de Gilberto Velázquez Franco y Andrés Arévalo.

El primero de ellos, quien trabaja para la ONU, pudo salir de Afganistán a bordo de un avión de ese organismo internacional que viajó a buscar funcionarios.

Arévalo, por su parte, que es piloto de una ONG, también logró escapar de Kabul en avión.

Mientras, dos argentinos más, Melisa Rolls y Rodolfo Yamila, integrantes de la misma ONG que Arévalo, aún esperan poder salir del país. Ambos tienen pasajes para un vuelo, que está cancelado.

Para facilitar las operaciones de salida, la Cancillería argentina les consiguió una visa para que puedan trasladarse por tierra o por aire a Pakistán.

El aeropuerto, bajo control de EEUU

Mientras, este martes, las tropas de Estados Unidos tomaron el control total del aeropuerto de Kabul después de las escenas de caos vividas el lunes de afganos que trataban de huir del país, dejando seis muertos, mientras los talibanes, en un aparente pacto de no agresión, protegen las inmediaciones para reforzar la seguridad.

“La multitud fue expulsada anoche y llevada fuera del recinto del aeropuerto de Kabul y ahora la situación está en calma y bajo control”, contó un empleado de la aerolínea privada afgana Kam Air.

//Mirá también: Trump pidió la “dimisión” de Biden ante la situación en Afganistán

El lunes, una marea de personas copó el aeropuerto para llegar hasta la pista de aterrizaje, donde otros miles trataban de subirse a los aviones o detener a las aeronaves en movimiento para que no despegaran sin ellos.

En este momento, solo los empleados del aeropuerto y los ciudadanos con documentos de viaje pueden ingresar al aeropuerto.

Si alguien trata de entrar a la parte civil del aeropuerto de manera irregular, los combatientes talibanes se lo impiden desde el exterior, relató a Efe Waris, que vende bebidas cerca de la puerta del aeródromo.

Entre las miles de personas que se apresuraron ayer al aeropuerto se encontraban afganos que trabajaron para las fuerzas estadounidenses y de la OTAN en los últimos veinte años, incluidos aquellos cuyas solicitudes de visa fueron rechazadas.

Pero la mayoría eran personas impulsadas por rumores de que Canadá y Estados Unidos estaban evacuando a todos los ciudadanos que llegaran al aeropuerto, incluso sin pasaporte, visado o billete.

Al menos seis personas, entre ellas un talibán, murieron ayer como parte de la situación del aeropuerto, según informaron varios testigos presenciales.