Los "chalecos amarillos" vuelven a manifestarse este sábado en Francia por cuarta jornada consecutiva, a pesar de que el presidente Emmanuel Macron canceló el impuesto a los combustibles que había iniciado las protestas.

Las autoridades blindaron París con más de 8 mil policías y cerraron varios negocios y monumentos, como la Torre Eiffel, para evitar destrozos.

(Foto: Zakaria ABDELKAFI/AFP)

Hasta el momento, cerca de mil personas fueron detenidas y otras 30 resultaron heridas. Además se registraron algunas corridas y la policía lanzó gases lacrimógenos.

Esta ola de manifestaciones comenzó el 17 de noviembre y en las últimas semanas se convirtió en una protesta generalizada contra la política económica y social del gobierno.