Si bien la ansiedad pasa por sabér dónde, cuando y cómo se llevará a cabo la Superfinal por la Copa Libertadores, pocos recaen en la fortuna que perdió River a raíz de las dos suspensiones del partido que se transformó en un calvario durante el último fin de semana.

Más allá de que reste conocerse el fallo final de la Unidad Disciplinaria de la Conmebol, es prácticamente un hecho que el River-Boca se disputará en el exterior y el "Millonario" deberá, en muchos casos, devolver el dinero de las entradas a los socios e hinchas que las adquirieron por la vía legal.

(Photo by Juan Mabromata / AFP)

Lo cierto es que, entre el sábado 24 y el domingo 25, al club de Núñez se le escurrieron más de 20 millones de pesos en gastos. Sólo en abonarle a las fuerzas de seguridad afectadas al operativo de seguridad, por demás ineficiente, River desembolsó 4 millones.

En tanto, mientras que le tuvo que pagar tres millones de pesos a los efectivos de la seguridad privada, la dirigencia del "Millonario" puso otros ocho en recursos propios (alrededor de 260 empleados) y el personal de Utedyc -en partidos decisivos de Copa Libertadores perciben jornal doble-.

Los empleados de Utedyc reciben a hinchas de River. (Archivo)

River erogó otros 2.5 millones de pesos para efectuar el alquiler del Tiro Federal, el cual es utilizado como estacionamiento de vehículos particulares, y en la pirotecnia para el recibimiento del equipo. Asimismo, a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) le correspondieron otros tres millones de pesos en concepto de seguro del espectador, sumados al 2% de la recaudación que recibe todos los partidos.

Si la recaudación bruta finalmente ascendió a 100 millones, a la institución presidida por Rodolfo D'Onofrio le quedaron cerca de 80 millones de pesos netos. Pero a esto habrá que restarle lo percibido por las localidades, ya que la Conmebol ratificó su postura de que el encuentro no se juegue en territorio argentino y muchos hinchas desistirán de asistir a la esperada final.

A la prohibición de jugar en su casa y con su gente, River sufre por el impacto económico que le provocó la Superfinal que no fue.