Cuando parecía que se empezaba a complicar el partido, entró Benedetto y puso el 2-2 para liquidar la serie. La ida se jugará el miércoles 7 de noviembre en La Bombonera.


Boca empató 2-2 con Palmeiras, en Brasil, y avanzó a lo que será una superfinal histórica con River por la Copa Libertadores

La ida se jugará el miércoles 7 de noviembre en La Bombonera, la vuelta el 21 de noviembre en el Monumental.

(REUTERS/Paulo Whitaker)

El “Xeneize” tenía que hacer valer la ventaja conseguida en la ida en la Bombonera -se impuso por 2-0- para lograr el objetivo. Ramón “Wanchope” Ábila y Darío Benedetto fueron los héroes de la noche en San Pablo.

Aunque Boca parecía mejor plantado que Palmeiras, a los 9 minutos Bruno Henrique abrió el marcador. Sin embargo el árbitro anuló la jugada luego de revisarla en el VAR.

Cristian Pavón tuvo la oportunidad de anotar pero le erró por muy poco.

​A los 17 minutos, Sebastián Villa avanzó por la izquierda y habilitó a Ramón “Wanchope” Ábila para que convierta el 1-0.

Bruno Henrique estuvo cerca de empatar pero cabeceó afuera.

Agustín Rossi apareció en el momento justo para mantener el cero tras un buen cabezazo de Gustavo Gómez.

Felipe Melo protagonizó una de las suyas. Fue en busca de la pelota con el brazo extendido y golpeó a Pablo Pérez en la cara.

Palmeiras fue desesperado a buscar el empate y pudo haberlo conseguido antes del final del primer tiempo tras una carambola que terminó en las manos de Rossi.

El arquero de Boca volvió a aparecer en el comienzo del segundo tiempo para taparle un disparo complicado a Lucas Lima.

A los 7 minutos, Luan fusiló a Rossi y la pelota le pasó entre las piernas para igualar el marcador.

Como si fuera poco, Carlos Izquierdoz derribó a Dudu en el área y Gustavo Gómez cambió el penal por gol.

Enseguida Palmeiras fue a buscar el tercero pero Wilmar Barrios logró desviar la pelota en el momento justo.

Sin embargo a los 25 minutos apareció el recién ingresado Darío Benedetto, héroe de la ida en La Bombonera, para poner el 2-2 y liquidar la serie. 

Después entró Mauro Zárate y, tras recibir una dura falta, se hizo cargo de patear el tiro libre y estrelló la pelota en el travesaño.

El final del partido llegó con la euforia de los jugadores de Boca, que comenzaron a festejar sabiendo que lo espera su clásico rival para luchar por la gloria.





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