"Vamos a demostrar que el motorman nunca aplicó los frenos", dijo el abogado Maximiliano Rusconi.


“Creemos con certeza absoluta, y vamos a demostrar que el motorman que conducía la formación nunca aplicó, de ningún modo, el freno. Y así, al formación impactó a una velocidad de aproximadamente 26 km/h”, dijo el abogado de Julio de Vido, Maximiliano Rusconi, que expuso en el juicio por la Tragedia de Once.

Luego de una pequeña presentación, Rusconi comenzó indagando: “¿Estamos seguros de que en estos juicios uno encuentra el culpable, o encuentra el chivo expiatorio?”. Acto seguido, aseguró que en el proceso se encontrará “cierta demagogia vengativa”.

En esta línea, el letrado dijo que De Vido “debe ser absuelto” y que nunca debió “haber sido sometido” al juicio oral. “La imputación jurídicamente era imposible, reflejaba algo que no era ni podía ser delito. Hoy, frente a la pasividad de los acusadores, ha quedado claro que nuestro defendido no ha participado dolosamente de una administración fraudulenta dirigida a que un tren a la deriva no frene, generando una tragedia de la que nunca terminaremos de lamentarnos”, argumentó Rusconi.

Asimismo, el abogado reconoció que mediante su trabajo busca “defender el estado de derecho” y que la posible condena para el exfuncionario sería una “sentencia injusta”.

En su exposición, Rusconi cruzó al fiscal Juan García Elorrio, quien pidió 9 años de prisión para De Vido, manifestando: “Lo que no puede pasar es que el fiscal decida de antemano una estrategia que es no tocar el juicio anterior. Pero vinieron testigos que si yo hubiese sido el fiscal me hubiera preocupado de seguir preguntando, aún a costa de que ese interrogatorio fuese perjudicial para mi estrategia. Porque tiene la obligación de defender los intereses generales de la sociedad, que implican que un inocente (por De Vido) no sea considerado culpable“.

Y continuó refiriéndose al fiscal, argumentando que “en vez de investigar, preguntar y cuestionar, se aseguró de recordarles de un modo peligroso a los peritos mecánicos que se encontraban con imputaciones abiertas por delitos graves, circunstancia que fue limitada con energía por la presidencia del tribunal, y olvidando que la Cámara Federal ya había dictado la falta de mérito y uno de ellos sobreseído”.

Luego, el letrado se refirió al proceso y expuso algunos cuestionamientos. “Nos enfrentamos también con el fraccionamiento de los casos como estrategia. Llegamos a esta etapa con un Tribunal Oral que ya había condenado, con una Cámara de Casación que ya había confirmado, y por lo tanto la pregunta es por qué. Uno puede justificar que nuestro defendido llegue tarde si es que hubiera estado prófugo pero siempre estuvo a disposición. ¿Por qué tiene Julio De Vido que ser defendido luego de una sentencia de condena confirmada por el mismo hecho? Debilita las chances de defensa”, sentenció.

Sobre los alegatos, Rusconi manifestó que “no está clara” la acusación contra De Vido y enumeró algunas supuestas irregularidades en la imputación. “No es clara porque no se establece quién o quiénes serían los autores de esta administración fraudulenta, ni se especifica cuál fue el resultado de esas acciones. Tampoco se identifica el autor de las transferencias a empresas del grupo Cirigliano, ni se consigna que, en todo caso, los pagos hayan sido indebidos”, afirmó el abogado y destacó que “no se puede imputar cualquier cosa a cualquier persona”.

Recordemos que el exfuncionario está procesado por los delitos de “estrago culposo agravado por la muerte de 51 personas, más una por nacer y lesiones que sufrieron 789 personas”.




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