A partir de la hipótesis del juez Bonadio y la del fiscal Rívolo que plantea que desde la firma Los Sauces se cometieron delitos como lavado de dinero, cohecho y negociaciones incompatibles con la función pública, la ex presidenta Cristina Fernández y sus dos hijos fueron citados a indagatoria a partir del 20 de febrero. También declararán Cristóbal López y su socio Fabián de Sousa y Lázaro Báez y tres de sus hijos: Martín, Leandro y Luciana.

Durante la investigación se hallaron numerosas irregularidades en la documentación contable de Los Sauces" y se reveló un entramado y vinculación de nombres y sociedades que, según explican en Comodoro Py, determinó el llamado a indagatoria.

La firma Los Sauces se creó en el año 2006 cuando Néstor Kirchner era presidente de la Nación. El director original era Máximo Kirchner y los directores suplentes sus padres, Néstor y Cristina Fernández de Kirchner. Aquella empresa se constituyó con un capital de 100.000 pesos.

Fue en el año 2008 cuando la empresa de la familia Kirchner comenzó a comprar propiedades, entre ellas dos departamentos y cocheras en el edificio Madero Center de Puerto Madero.

Esa firma adquirió varias propiedades que luego alquiló. Según un peritaje contable ordenado por el juez Claudio Bonadio y realizado por los contadores de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y del Ministerio Público y controlado por los imputados en la causa, la sociedad consolidó un patrimonio de $12 millones y obtuvo ganancias acumuladas por 10 millones. El 87% de la facturación de Los Sauces corresponde a dos grupos empresarios: el de Cristóbal López y el de Lázaro Báez.

En en una primera tanda de indagados se halla también el contador de los Kirchner, Víctor Manzanares y los tres escribanos que actuaron en operaciones de la empresa Leandro Albornoz, Jorge Ludueña y Norma Abuin.